Las fotos del calendario fueron tomadas en la selva tropical de Brasil bajo el lente del fotógrafo Terry Richardson.
Las fotos, según su creador, están llenas de "pureza, fantasía y provocaciones".
En este calendario las imágenes no serán sometidas a grandes retoques, pues la intención de Richardson es darle importancia a lo natural, "vamos a remover los efectos artificiales que están tan de moda hoy en día".
Los calendarios anteriores a este se realizaron en Botswana y en China.