Desde las cuatro de la madrugada, a pocas cuadras de Paloquemao, la plaza recibe a sus visitantes con una infinidad de fragancias herbales. Medicinales, aromáticas y hasta esotéricas, todas las plantas las encontrará en este lugar, considerado patrimonio inmaterial de la localidad de los Mártires, en Bogotá.
Por El Espectador