Esta mujer de 37 años era triatleta y en la actualidad practica atletismo y blokarting. Su pasión por el deporte la trae consigo desde su nacimiento, siempre ha sido entregada, dedicada y comprometida con todo lo que se propone y, si pudiera definirse en una frase sería: “Vivir la vida al límite”.
Por estos días la atleta se prepara para competir en pruebas de velocidad en los Juegos Paralímpicos de Río 2016, que inician el 27 de agosto, sin embargo, su nombre suena bastante en los medios de comunicación y en el mundo deportivo por una razón diferente a su preparación.
Vervoort hace 14 años padece una enfermedad degenerativa que la somete diariamente a dolores insoportables e interminables. Luego de haber sido campeona dos veces en el 2008 en los Juegos Olímpicos de Londres, como triatleta de alto rendimiento , su cuerpo empezó a funcionar de manera distinta, sus piernas ya no respondían de la misma manera y su fuerza poco a poco se fue agotando, razón por la cual hoy en día se encuentra en silla de ruedas.
No obstante, este factor no le ha impedido continuar con su vida deportiva. Trabaja arduamente para conseguir otra medalla olímpica, como en años atrás; celebrarla, llevarla a casa y luego de eso, comenzar todos los trámites para practicarse la eutanasia. Ella misma lo manifestó para el diario Le Parisien «Río es mi último deseo, espero acabar mi carrera con un podio. Comienzo a pensar en la eutanasia. Pero, a pesar de mi enfermedad, he vivido lo que otros solo pueden soñar».
Su país de nacimiento aprobó legalmente esta práctica en el año 2002, para conseguirla solo es necesario tener una enfermedad que no tenga cura y que además demuestre el sufrimiento físico y mental que pueda padecer el paciente, requisitos con los cuales cuenta la atleta.
El sueño atlético la mantiene viva, con ganas, con motivaciones latentes y con la certeza de hacer lo correcto, después de este momento determinante en su vida. «Los papeles están listos. No quiero ninguna iglesia, ni pasteles. Quiero que en mi funeral todos tengan una copa de champán en la mano y piensen en mi», confesó la atleta.
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