1. Valora tu relación. No hay duda de que lo amas, pero ¿cómo está la relación entre ustedes? Si se encuentran atravesando por un periodo inestable, es mejor que esperes un poco para dar el paso. Muchos hombres cometen el error de proponer matrimonio cuando las cosas no van bien, pensando que así se arreglarán mágicamente, sin embargo, que tengan una relación estable es el primer paso para pedirte que se case contigo.
2. No lo hagas hasta que no te sientas preparada, decidida y tranquila. Evita dar tu respuesta de matrimonio en medio de un apuro o una situación difícil. Pregunta a tus amigas en qué temporada te gustaría casarte: ella con seguridad siempre tendrán las respuestas perfectas para que tu día sea inolvidable.
3. Ten cuidado con tus emociones. Esto quiere decir que no te puedes llenar de nervios, tu novio se dará cuenta de que la posibilidad de construir un futuro juntos te aterra y quizá no piense lo mejor. Relájate y disfruta el proceso, ¡todo saldrá bien!
4. Siéntete cómoda. Es cierto que la pedida de matrimonio se centra esencialmente en las mujeres, pero sería un gran error olvidarte por completo de lo que él quiere. ¿Qué le gustaría a él? ¿Algo público y vistoso o algo más romántico y privado? Es un tema que debes tener en cuenta.
5. Sorpréndelo. Sabes que algún día te pedirá que se case contigo, pero no sabes cómo ni cuándo. Procura no mostrarle tus ganas de organizar una vida con él. ¡No hay nada más emocionante que una propuesta inesperada! Como las que nos gustan a todas las mujeres, no lo presiones, déjalo ser y continúa siendo feliz junto a él.
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