¿Está el espíritu de una época en el fondo de sus armarios? Vale y anima la pregunta que se hace Guillaume Erner en su libro Sociología de las tendencias, pero para pensar en esos otros grandes escaparates llamados ferias en donde la revista CROMOS, cada año, mira de manera minuciosa, evalúa y resalta lo mejor del diseño colombiano con sus Premios Cromos de la Moda. Unos premios que en 2012 cumplen su primera década y que cada año miran detenidamente lo que urden y trabajan en sus talleres de costura los diseñadores colombianos, y la manera como esas creaciones lucen en los cuerpos de los modelos. Por esta época acaba el cautiverio para el jurado que durante 2011 recorrió todas las pasarelas que se presentaron a lo largo del país en el Círculo de la Moda en Bogotá, Plataforma K en Barranquilla, Colombiamoda en Medellín y, finalmente, Cali Exposhow. No se trata, pues, de un jurado relajado que hace memoria y premia en abstracto, sino de un jurado concentrado que lo ve todo y califica sobre el terreno. No es un jurado convocado para un evento de un día o una semana, sino de un jurado para todo el año, dispuesto a emprender una verdadera carrera de observación en todo el sentido de la palabra. Una tarea obsesiva compulsiva que va por cuatro ciudades, se toma su tiempo, escanea los desfiles, visita tiendas, profundiza en los backstages, toca las telas y respira profundo el nerviosismo de la primera fila. Un trabajo a conciencia que ha convertido los Premios Cromos en el mejor termómetro para medir la temperatura de las distintas ferias. Una maratón voyerista que requiere de verdaderas profesionales como lo son, en esta ocasión, nuestras jurados: Vera de Tcherassi, Chía Jaramillo y Gloria Saldarriaga. Tres estudiosas y, sobre todo, tres apasionadas por la moda. Son ellas las encargadas de dilucidar quiénes son los mejores de la moda colombiana en 2011. El proximo 29 de noviembre todo se sabrá. Por lo pronto, esta edición especial con los 70 nominados.