El embajador de Estados Unidos, Michael McKinley, conmemoró en su casa la
tradicional fiesta del 4 de julio. Su esposa , Fatima McKinley, recibió a
los invitados y compartió con ellos una gran torta con el dibujo de la
bandera estadounidense. El embajador ofreció un brindis por el 235
aniversario de la Independencia y con orgullo entonó el himno nacional de su
país.
Por El Espectador
21 de julio de 2011