Chavela Vargas nació en 1919 en Costa Rica, pero a los 14 años ya estaba en México. En ese país fue cocinera, chófer, costurera y vendedora de ropa de niños hasta que a los 30 inició su vida artística, a pesar de que sus conocidos en el medio le decían que cantaba horrible.»Todo lo que cantó, lo cantó en primera persona, con compromiso, de una manera arriesgada y logrando que nadie se quedara indiferente cuando la escuchaba», comenta Serrano, que la conoció en Madrid en 1992 y quien siente gran respeto por esa mujer arrolladora y de gran personalidad. Su voz, añadió, «era de verdad, era la voz del corazón, una voz transgresora tanto como su mensaje, una voz de compromiso, que miraba a los ojos, que llegaba directa, sin mentiras, sin trampas ni cartón».Gracias a esto, Chavela se convirtió en un ícono musical, y hoy después de un año de fallecida le brindamos un homenaje recordando cinco canciones para no dejar de escuchar.
Macorina
La llorona
Paloma negra
Luz de luna
En el último trago