El colombiano Sebastián Vargas fue el triunfador de la tarde, al cortarle
dos orejas a su segundo toro. Miguel Abellán, en cambio, se fue en blanco.
Los acostumbrados condumios y remates se dieron en los restaurantes más
importantes de Bogotá, como Juan del Mar, la Pesquera Jaramillo, La Vasca,
La Barra y La puerta grande, donde el público aficionado disfrutó de paella
y sangría.
Por El Espectador
22 de febrero de 2011