Esto fue lo que sucedió en México durante una convocatoria en la que
decenas de personas, en su mayoría jóvenes, se quitaron los pantalones y
las faldas para viajar en ropa interior en el metro de la capital, en un acto
convocado por una organización civil con el fin de divertirse y alentar el
trabajo en equipo entre extraños. A la convocatoria se inscribieron
previamente unas 1.200 personas, pero al final acudieron 500.
Por El Espectador
12 de enero de 2011