En la carrera por los premios Óscar, siempre quedarán varias películas fuera de la lista de nominados. Estas son las principales ausencias en la ceremonia de este año:
La batalla de los sexos
Directores: Jonathan Dayton y Valerie Faris
La increíble lucha de la tenista estadounidense Billie Jean King por la igualdad en el deporte fue totalmente despreciada por la Academia. Además de narrar una gran historia, vemos en la pantalla una composición hermosa de colores californianos. Su director de fotografía es Linus Sandgren, el mismo que estuvo en La La Land. La actuación principal de Emma Stone es impecable y Steve Carell logra una interpretación concisa de un payaso machista. Una joya del cine biográfico y feminista.
The disaster artist
Director: James Franco
La Academia espera no hablar de acoso en esta ceremonia, por eso, James Franco se cayó en el último minuto. Era uno de los favoritos por su actuación, aclamado y galardonado en los Globos de Oro, pero un día antes de publicarse los nominados se conoció que estaba salpicado en escándalos de acoso sexual y, quizás, por eso su nombre salió de la lista. Su actuación, sin embargo, es para ovacionarla, al igual que la producción, en general: una oda a la sátira llena de humor limpio. Es una recreación de la película The Room (2003), considerada la peor de la historia.
A ghost story
Director: David Lowery
Hay dos razones por las que Casey Affleck no fue considerado para el Óscar con esta película: por las acusaciones de acoso sexual a las que se enfrenta y porque, durante los casi 90 minutos de la historia, está disfrazado de un fantasma que trata de comunicarse con su esposa viuda. Esta producción encuentra en su sencillez narrativa una explosiva reflexión sobre la muerte, el amor, el olvido, el recuerdo y la existencia. Es un fantasma por el que, al final, llegamos a sentir una trágica empatía. Queremos que se comunique con ella tanto como hemos querido que un ser amado lo haga con nosotros desde el más allá, y nos identificamos con él, pues experimentamos el mismo miedo a ser olvidados algún día. La música y la edición de sonido merecían estar nominadas, ya que transmiten, con ímpetu, el éxtasis de cada escena.
Blade Runner 2049
Director: Denis Villeneuve
La nueva joya del director canadiense Denis Villeneuve fue menospreciada por la Academia este año: le dieron solo dos nominaciones y en las categorías de sonido. La duración puede ahuyentar a algunos espectadores (163 minutos), pero este es un largometraje con una fina composición narrativa. Al unir cada una de sus partes, encontramos un icónico rompecabezas cinematográfico en el que cada una de sus piezas (imagen, sonido y actuación) forman un espectáculo audiovisual. Es una obra maestra en dirección, fotografía, efectos visuales y actuación, categorías por las que debió ser nominada. Es una satisfacción para los seguidores de la franquicia tener la seguridad de que esta secuela cumple con el estándar de las anteriores y, además, ver cómo se defiende por sí sola, al liberarse de la sombra de la película original.
Foto: internet.