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«Una mujer plena rechaza al hombre que trunca su camino», Isabella Santo Domingo

La actriz y escritora colombiana comparte con nosotros su opinión sobre las mujeres "Restrowife".

Por Isabella Santo Domingo

16 de febrero de 2017

«Una mujer plena es la que rechaza al hombre que pretende truncar su camino » Isabella Santo Domingo
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La relación ideal es una en donde es posible crecer, una que no admite ningún tipo de estancamiento. Una en la que ambas partes se reconocen como seres humanos independientes, individuales. Dos mundos muy distintos que deciden aliarse para crecer emocional y profesionalmente. Para trabajar en equipo y juntos ser más fuertes, para llegar más lejos, para complementarse sin castrarse. Como mujer independiente, mi posición bien podría resultarle egoísta a quienes se niegan a dejar de creer en cuentos de hadas y empezar a tomar las riendas de sus vidas, ¿pero es que acaso no es más egoísta pedirle a la pareja que renuncie a su existencia, a su propia experiencia de vida, por armar un nido que terminará vacío? Los hijos inevitablemente se van; las parejas también. Se van emocionalmente muchos, así sigan de cuerpo presente. ¿Y nosotras qué? ¿Nosotras y lo que queremos o nos sentimos capaces de hacer pero que no nos atrevemos muchas veces porque no encontramos el mismo apoyo que sí hemos brindado a manos llenas a nuestra pareja, qué?  

Siempre he pensado que estar en pareja es el estado ideal cuando damos con la suerte, porque no es más que eso, de encontrar una pareja que valore lo que le traemos a su vida sin territorialismos extremos, sin prohibiciones absurdas que no salen de otro lugar que dé la misma inseguridad que le genera a algunos sentir que se quedan pequeños junto a una mujer verdaderamente realizada. Y es que la realización de la nueva mujer radica no solo en ser una buena esposa, madre y ama de casa; la mayoría también quiere experimentar, serle útil económica y profesionalmente a esa misma sociedad o a esa misma pareja que por momentos ha llegado incluso a sentir que la rechaza. Una mujer plena es una que valora a su pareja y que también tiene la capacidad de detectar y de rechazar a tiempo, si es el caso, a cualquiera que pretenda truncar en vez de negociar, tolerar y apoyar. Cada vez más son las mujeres que no conciben casarse antes de cumplir sus metas profesionales y, si lo hacen, es precisamente porque se han dado cuenta de que una pareja castrante a su lado es un obstáculo que impide fluir la vida. Cada vez más son  las mujeres que optan por no tener hijos o tenerlos solas porque ser madres, de tener una mala pareja al lado, podría convertirse en una condena.  

Por mi parte, he decidido casarme algún día. Me uniré simbólicamente a alguien que ya esté de regreso como después de los cincuenta también lo estaré yo. Y, si antes se me presenta la oportunidad de cruzar mi camino con el de un hombre seguro y maduro, que ya sepa lo que quiere y que respete que a lo mejor, para ese entonces,  yo sepa al menos lo que no quiero, con alguien así quisiera compartir mis últimos años hasta que llegue el momento en el que pueda poner a descansar mis huesos. No tengo nada en contra del matrimonio, pero sí tengo todo en contra de las malas relaciones. «Para estar colgando es mejor caer siempre» ha sido mi lema de vida y no se me ocurre una peor experiencia de vida que aquella de permanecer maniatada a merced de las circunstancias y de la voluntad de alguien que se resista a evolucionar a la par.

 

Ilustración: Édgar Andrés Rozo Ruda

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