En esta ocasión lo mejor será escoger opciones conservadoras. Evitar escotes pronunciados, transparencias, brillos o vestidos que se trepen mucho por la pierna. Ir demasiado elegantes tampoco suele ser recomendable, no vaya a ser que los jefes crean que estás sobrecalificada y que hasta pareces la dueña de la empresa.
Dependiendo de la profesión y del trabajo que buscas, puedes agregarle a tu apuesta segura algo de color o accesorios más arriesgados. Recuerda que se trata de dar una buena impresión, pero como dice la experta Nina García: “Busca algo en tu traje que diga que eres alguien vivo y particular y no sólo un robot con traje puesto”. No es necesario ir con ese uniforme de pantalones negros y blusas blancas que hace pensar que las mujeres exitosas son aburridas. Aquí hay algunas opciones fáciles.
Esta es una opción para las mujeres que están recién graduadas y no quieren parecer demasiado serias en un atuendo que opaque su juventud. Es también un atuendo para aquellas jovencitas que saben que la etiqueta de su trabajo es más bien desenfadada; hablo de publicistas, periodistas, diseñadoras, fotógrafas, etc. Esta opción consiste en buscar un vestido a la rodilla, de un material ligero, pero de muy buena calidad, con un estampado floral atractivo pero discreto, que sea además de un corte muy femenino. La clave está en combinarlo con una chaqueta de un material más pesado —puede ser cuero— que le dé algo de informalidad a ese vestido que, por supuesto, y casi como mandamiento deberá ir acompañado de unos tacones altos. El éxito de esta combinación está en ser chic pero a la vez moderna, juvenil y algo atrevida.
Está la opción más conservadora. No digo con eso aburrida ni monocromática. Con una falda tipo A de tweed o de paño con textura, y de un color pálido (gris, beige, blanco) y con una blusa de manga tres cuartos, cuellos bandeja y un color un poco más vivo como el zapote, se logra un bello traje sin necesidad de ir de sastre. Esta opción se logra teniendo buenas piezas básicas en el armario. El cabello recogido, un collar sobresaliente que acentúe tu estilo y unos tacones con algún viso de la paleta de colores que usaste en las otras prendas, funcionarán muy bien. Trata de que el bolso y los zapatos no vayan exactamente del mismo tono.
Unos pantalones negros pitillo o de corte recto ( también funcionan bota elefante), pueden ser la prenda básica con la que arranques tu apuesta para conquistar tus futuros destinos laborales. Puedes acompañarlos con un lindo blazer de corte recto y hasta la cadera, que por estos días están tan de moda. Esta combinación te dará la seriedad que se consigue con el traje, pero te regalará algo más de soltura. Además, te hará parecer una mujer descomplicada y elegante que a la vez sabe el mandato de que “menos es más”. El quid de este look está, sin embargo, en saber elegir un suéter de rayas y combinarlo con unos botines con textura o algún estampado animal. Así lo formal se mezclará con algo de moda y a la vez tendrás la oportunidad de revelar en esos detalles algo más sobre tu personalidad.
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