Kahn, Cech y Goycochea hablaron de lo que han visto en el Mundial y rechazaron las críticas al nuevo balón.
Reunir a tres de los mejores arqueros de la historia no es una tarea sencilla, excepto para adidas, una de las seis principales firmas patrocinadoras del Mundial y socia de la Fifa desde 1970. Este viernes, en el Centro de Convenciones de Johannesburgo, el alemán Oliver Kahn, el checo Petr Cech y el argentino Sergio Goycochea atendieron a los medios y hablaron, entre otras cosas, de los mejores goleros del torneo y, por supuesto, del Jabulani, el criticado balón que se diseñó especialmente para Sudáfrica 2010 y al que lógicamente defendieron, porque el fabricante también es su patrocinador. Allí estuvo presente El Espectador.
¿Quién ha sido el mejor?
Sergio Goycochea: Todavía no he visto uno que brille demasiado, pero espero que Julio César, el brasileño, confirme lo que hizo en la temporada con el Inter. El mejor golero será el que ayude a su equipo a llegar lejos. También me gusta Sergio Romero.
Oliver Kahn: A mí me gusta Luigi Buffon, pero se lesionó. A Íker Casillas no lo han exigido. Me gusta Julio César, me gusta el japonés Eiji Kawashima.
Petr Cech: Apenas terminó la primera ronda y no he visto a un arquero que haya resultado decisivo para su equipo, más bien he visto bastantes errores, todavía no hay uno destacado.
Oliver, ¿cómo ve el enfrentamiento de octavos entre Alemania e Inglaterra?
Ellos tienen un equipo con muchas figuras consagradas, con más experiencia, pero Alemania tiene un grupo de jugadores jóvenes con muchas ilusiones. Ninguno de los dos ha mostrado su verdadero potencial en el torneo ni ha mostrado un gran nivel, así que cualquier cosa podría pasar.
Sergio, ¿qué pronóstico hace de Argentina-México?
En la primera fase, Argentina se mostró mejor que México, pero los partidos hay que jugarlos. México es un rival difícil, que conoce a Argentina y hará un planteamiento complicado, pero más allá de lo que siente mi corazón, tengo que decir que Argentina está dos goles por encima de México.
Petr, se ha criticado el balón, ¿qué opina de eso?
Yo jugué un partido República Checa-Turquía y no tuve problemas, pero lo que puedo decir es que las condiciones son las mismas para todos y que los errores que se han cometido son los mismos que se cometen en todas las ligas. Hay factores que inciden, como el gramado, las condiciones del tiempo y, por supuesto, el balón.
¿Y qué cree usted, Oliver?
Qué se ha hablado demasiado de eso, como cada cuatro años cuando aparece un modelo nuevo, más desarrollado, liviano y más rápido. Lo único que puedo decir es lo que me enseñó Sepp Maier, ex arquero de la selección alemana, quien me preparaba en el Bayern: “Si el balón es más complicado, más difícil de parar, prepárate más, entrénate mejor”. Ese es el consejo que doy.
¿Y qué dice Sergio?
Que tal vez acá en Sudáfrica es un poco más complicada la pelota por la incidencia de la altura, pero es algo con lo que tienen que aprender a lidiar todos, arqueros y jugadores.
Goycochea, ¿qué opinión tiene de la presentación de los suramericanos?
Me sorprendió bastante su gran arranque, el mejor de la historia. Lo esperaba de Brasil y Argentina, pero sinceramente dudaba de Uruguay, porque no hizo una buena eliminatoria e incluso llegó al repechaje. Chile y Paraguay confirmaron que están pasando por un buen momento, con una generación de jugadores jóvenes con gran proyección.
¿Cómo ve a Argentina?
Muy bien. Afortunadamente, Maradona tuvo la posibilidad de estar un mes completo con ellos, por primera vez desde que se hizo cargo del equipo. Veo un grupo más unido, más sólido y haciendo lo que quiere el entrenador.
Ustedes tres son famosos por atajar penaltis importantes, ¿cuál es su secreto?
O.K.: Hay que tener una técnica, entrenar, prepararse. Aprender las características de los rivales, cómo patean, qué virtudes tienen. Hay que leer el lenguaje corporal de los jugadores. Un penalti es una guerra sicológica entre el arquero y el atacante.
P.C.: Es una cosa de concentración y de confianza. La ventaja para el arquero es que lo normal es que haya gol, así que debe estar tranquilo y aprovechar la presión del cobrador, analizarlo y no dejar que intuya lo que vas a hacer.
S.G.: El secreto es ir al mismo lado que va la pelota (risas). No, mentira. En realidad no hay un secreto, es una habilidad que se desarrolla con el tiempo, pero hay que tener tranquilidad, potencia de piernas, flexibilidad y otras virtudes. Una cosa sí tengo clara y es que no es cuestión de suerte o de azar, que no es una ruleta, como dice la gente.
¿Algún ritual ante de un penalti?
P. C.: Básicamente, estar muy concentrado, enfocado en la situación. Luego, esperar hasta último momento para decidir a qué palo ir.
O.K.: No, recuerdo la final de la Liga de Campeones de Europa en 2001, contra el Valencia. Con mi entrenador habíamos analizado a todos los cobradores, su estilo, lo que hacían, pero cuando se pararon frente a mí no podía siquiera distinguir quién era. La presión es tal que muchas veces ni sabes cómo está el resultado y te guías por la reacción de la gente o de tus compañeros.
S.G.: Lo único que hago es que no hablo con los cobradores. Los miro a los ojos, trato de intimidarlos. Unas veces funciona, pero la mayoría no.