Como están las cosas en el torneo del fútbol profesional colombiano, en vez de delanteros los directivos de los clubes tienen que contratar a un buen par de abogados para garantizar su clasificación.
Eso, al menos, es lo que se deduce de las constantes demandas e incidentes que se presentaron durante la Liga Postobón II, en la que muchos partidos se definieron en los escritorios. Incluso, este lunes América pretendió salvar la categoría con un recurso desesperado: pedir los puntos del juego de promoción ante Patriotas, en Cali, porque supuestamente el delegado del club boyacense, Isaac Alba, quien estaba suspendido, ingresó al terreno de juego durante la definición por penaltis.
Alba, exárbitro profesional, explicó que “los encargados de la logística en el Pascual Guerrero me ubicaron, con la presidenta del club y un par de jugadores, en el palco del América. Allí vimos todo el partido e incluso el presidente escarlata nos saludó y nos felicitó. Yo estaba a pocos metros de él”.
Édgar Navia, abogado del América, dijo que tenía preparada la demanda y que solamente estaba esperando analizar las pruebas para saber si la presentaba o no. “Como directivo, me corresponde hacer hasta lo imposible para que el club no descienda, aunque soy consciente de que en la cancha el equipo no fue capaz de ganar. Vamos a revisar el material probatorio para ver si encontramos verdadero mérito para demandar. No vamos a armar un lío sin necesidad”.
Lo cierto es que la Comisión Disciplinaria de la Dimayor ha tenido mucho trabajo este semestre. Primero, por una demanda que el Itagüí le ganó al Medellín por la inscripción indebida del volante Luis Fernando Mosquera. Esos tres puntos que le quitaron, dejaron fuera al poderoso.
Después fue Nacional el que demandó el partido que perdió contra Quindío, en Armenia, por la intervención del suspendido técnico Fernando Pecoso Castro. A los cafeteros les quitaron los puntos, pero no se los dieron a los verdolagas.
Luego se presentó el incidente en el duelo Chicó-Júnior, que fue suspendido antes de comenzar el segundo tiempo, por lo que la Comisión determinó darle un punto a los barranquilleros y ninguno a Chicó.
En todos esos casos se evidenciaron vacíos en el reglamento del torneo que les permitieron a abogados y directivos involucrados presionar para hacer tomar decisiones contradictorias e incluso acomodadas que incidieron en el campeonato.