La semana es buena para Alejandro Falla. La confirmación de su participación en los Juegos Olímpicos, el martes, lo tomó en Wimbledon, esperando el partido de segunda ronda. La novedad, al parecer, lo motivó: el vallecaucano derrotó al francés Nicolas Mahut y clasificó por primera vez en su carrera a la tercera ronda del torneo inglés.
“Fue un partido de bastantes altibajos”, admite el tenista. El marcador, 6-4, 6-3, 4-6, 4-6 y 7-5 luce como un buen reflejo. “Empecé jugando muy bien, sintiéndome muy cómodo”, explica. “Después él se tomó confianza, empezó a jugar mejor, comencé con dudas y fuimos así hasta el quinto set; cuando me fui 4-1, él me recupera el quiebre y al final fue el que mejor aguantó”.
“Cuando me gana el segundo set —añade—, supe que la ventaja se perdía. Estaba igualado para los dos. Me concentré al máximo, porque cualquier error, con el partido así, me podía llevar a perderlo”.
Lo cierto es que, ya en tercera ronda, el caleño prefiere concentrarse en su próximo rival, el uzbeco Denis Istomin, 39 del escalafón mundial. Lo conoce: lo venció en el Masters 1.000 y fue derrotado en el ATP de Niza.
“Voy a tener que jugar igual para tener alguna posibilidad de ganar”, explica. “Él es sólido desde el fondo de la cancha, aunque con un juego diferente al de Isner y Mahut, porque va menos a la malla, pero falla menos. Confío en mi juego. Estoy muy motivado”.
A Falla no lo desvela el número del oponente, cualquiera que sea, en el escalafón, aunque lo reconoce como una referencia. Pone de ejemplo al norteamericano John Isner, décimo clasificado, a quien venció en la primera ronda del abierto londinense.
“Uno juega cada partido, independientemente del ranquin”, señala. “Aunque con Isner sabía que era un partido muy difícil, porque con su servicio no tenía muchas posibilidades de devolverlo. Pero confío en mi devolución, sé que devuelvo bien. Con Mahut, que era un juego más parecido al mío, estaba más cómodo”.
Falla prefiere no ponerse techos o fronteras en su participación en el certamen: quiere jugar, jugar y jugar, hasta donde pueda, hasta donde lo dejen. “No tengo límites”, define. “Quiero avanzar lo que más pueda, dejarlo todo en cada partido. Sé de las posibilidades que tengo para seguir avanzando, soy consciente de ello, y por eso espero seguir jugando de la forma en que lo he hecho en estos partidos”.
En cuanto a las justas de Londres, en las que estará con Juan Sebastián Cabal y Santiago Giraldo, el jugador no oculta su profunda satisfacción. “Estoy contento por este cupo. También se va a jugar aquí, en este club, en estas canchas, en esta ciudad, donde me siento muy cómodo. Tengo mucha alegría para participar en estos Juegos Olímpicos”.