Ese hombre que habla un perfecto inglés no nació en Manhattan. Tampoco se crió en el corazón de Wall Street. Pero, a simple vista, parece un norteamericano más en ese grupo grande de futbolistas del New York Red Bulls. Hasta que se cruza con El Espectador. Entonces, extiende la mano y deja oír una inconfundible tonada que no tiene otro origen que el de Colombia.
Se trata de Juan Carlos Osorio, un señor, o un Sir. Porque este estratega colombiano pasó la mayor parte de su vida entre barras y estrellas y llegó a ser asistente técnico del Manchester City de Inglaterra. Y a los 47 años, tiene un sueño que suelta como un vaticinio: “Sé que algún día voy a dirigir la Selección de Colombia, sin dudas”.
Es mediodía en Pilar, a 50 kilómetros de la gran metrópoli bonaerense, y Osorio charla sin pelos en la lengua. Sabe que en su país, a pesar de que jugó muy poco en el Deportivo Pereira, es respetado. Entonces la nostalgia se apodera de este lord nacido en Santa Rosa de Cabal… “Extraño demasiado mi país, a mi gente, a mi familia, a mis amigos… Pero tengo muy definido que este es mi trabajo. Y por razones muy conocidas yo renuncié allá, cuando era técnico de Millonarios, y me volví a Estados Unidos. Pero voy a volver a Colombia. Sobre todo, por un aspecto futbolístico: mi meta es llegar a la final del campeonato nacional, ya que es uno de mis grandes objetivos como profesional para que me tengan en cuenta para la Selección de mi país. Y la única forma es trabajar allá. Además, claro, de querer estar cerca de mis padres, que viven allá”, apunta.
¿Cómo se encuentra en Estados Unidos?
Muy bien, la verdad es que me ha ido de maravillas. Pero una de las cosas que más se extraña, además de todo lo que tiene que ver con el aspecto familiar, la comida y todo lo que significa Colombia, es la manera como se vive el fútbol. En Estados Unidos, el soccer no se siente con la misma pasión como la que se puede ver acá en Argentina o en mi país. Para los hombres colombianos, el fútbol es todo. Por eso me quiero ir allá. Vamos a ver hasta dónde me lleva este trabajo.
¿Logró hacer del Red Bulls un equipo competitivo?
Es una gran institución, sin dudas. En New York tenemos las mejores instalaciones, todo el apoyo, un buen plantel y ya la temporada pasada logramos llegar a la final de la Liga. Y creo que hemos contribuido mucho al desarrollo del fútbol norteamericano con lo hecho en los últimos años.
Con gente tan capacitada como usted, ¿por qué cree que se inclinan por otras alternativas en lugar de usted?
La verdad, no sé. A lo mejor es como dicen en América: “Out of side, out of mind”. Cuando uno no está en ese medio, no lo recuerdan. Pero de pronto, con un buen trabajo, haré lo posible para que me tengan en cuenta pronto o más adelante.
¿Cree que va a dirigir la selección colombiana algún día?
Es mi objetivo, mi sueño. Y para eso trabajo todos los días con dedicación y esfuerzo. Estoy seguro de que voy a lograrlo.
¿Va a sacar a la tricolor del pozo?
Al final del día, yo puedo hablar del grupo que dirijo, pero no del de la Selección, porque estoy muy retirado de ellos. Lo que puedo decir es que Colombia tiene muy buenos jugadores y con ellos se puede hacer un gran trabajo. Y tiene que ir al Mundial de Suráfrica 2010 sin duda.
¿Usted puede ser el cambio que se pide?
Los cambios, en algún momento se dan. A lo mejor no se ha producido, y no tiene que ver conmigo, porque puede ser radical y generar algunos malos entendidos. Lo cierto es que, si alguna vez confían en mí, siento que estoy capacitado para tomar el cargo con ambas manos y hacer lo mejor posible.
¿Está de acuerdo con la presencia de Lara en el seleccionado?
Sí, porque conoce muy bien el fútbol colombiano. Es un gran profesional.