La semana pasada, después de la derrota 1-0 ante Millonarios, el técnico del Deportivo Cali, José Eugenio Cheché Hernández, puso la cara y les pidió paciencia a la hinchada y a los directivos.
Su equipo había hecho méritos para ganar, pero no aprovechó las opciones de gol que tuvo y al final cayó injustamente. Hace ocho días el Cali mejoró y se llevó un empate en su visita a Cúcuta.
Pero el sábado, cuando tenía la oportunidad inmensa de reivindicarse ante su fanaticada y demostrar que tiene con qué pelear el título, perdió ante el Atlético Nacional.
Las razones fueron muchas. Una de ellas la temprana expulsión del volante bogotano Andrés Pérez, quien es el hombre que le da equilibrio al equipo. Otra, la falta de un armador definido, pues no hay quién se eche el equipo al hombro y genere opciones de gol.
Al comienzo de este semestre, el peruano Juan Carlos Mariño pintó como el sucesor de Pedro Martín Batalla, quien dejó el equipo. Pero lamentablemente, tras un par de buenas presentaciones, el mediocampista inca se diluyó e incluso perdió la titularidad. En esa posición tampoco se han consolidado ni el veterano Luis Ómar Valencia ni el juvenil Michael Ortega.
En realidad, Cheché no ha logrado encontrar su once ideal, pues en los 12 compromisos que ha disputado el Cali, ha utilizado a 29 jugadores. El delantero Dúvier Riascos ha estado en 11 choques y Sergio Herrera, en 10.
Para completar, el único puesto que parecía escriturado, el del arco para Sebastián Blásquez, quedó en manos del juvenil Johan Wallens debido a una lesión del golero argentino.
Este semestre el Cali ha ganado solamente cuatro partidos, ha empatado tres y ha perdido cinco. Ha marcado 18 goles, pero ha recibido 20. Sergio Herrera (5), Luis Ómar Valencia (3) y Dúvier Riascos (2) son los únicos jugadores que han anotado en más de una oportunidad.
Según el técnico Hernández, quien en su primera experiencia con el Cali conquistó el título de 1998 y el subtítulo de la Copa Libertadores de 1999, la definición ha sido el gran problema del conjunto azucarero.
“No la metemos. Creamos opciones, a veces más, a veces menos, pero no la metemos y eso nos complica todo”, señaló el estratega, amargado porque ni de penalti sus dirigidos logran embocarla.
Ante Nacional, el zurdo Juan Guillermo Domínguez tuvo la posibilidad de igualar el marcador al cobrar una falta desde los 11 metros, en el minuto 95, pero le pegó mal a la pelota y el arquero Gastón Pezzutti detuvo su remate. “Asumí el reto, tenía confianza y seguridad para marcar, lamentablemente dudé antes de patear y desperdicié la opción de darle un punto al equipo”, dijo el jugador al final del partido.
A pesar de todos esos problemas, ayer algunos miembros de la junta directiva del Cali anticiparon que de no suceder algo extraordinario, Cheché terminará el torneo, pues a estas alturas no es conveniente un cambio.
Sin embargo, con la mala campaña, parece poco probable que continúe en el cargo para el próximo semestre, así incluso consiga un cupo para un torneo internacional, pues con 53 puntos el Cali es cuarto en la reclasificación, detrás de Júnior (60), Caldas (55) y Tolima (55).
Y vienen las elecciones
Como si fuera poco, la proximidad de las elecciones en la institución, que serán en noviembre, ha hecho que la tensión y las críticas aumenten.
El presidente verdiblanco, Rodrigo Otoya, ha mostrado su complacencia porque muchos socios oficialicen sus candidaturas, aunque aspira a continuar en el cargo. Hace tres semanas se presentó el proyecto Misión Verde, en el que están ex dirigentes como Luis Alfonso Muñoz, Fernando Marín, Hárold Abadía, Álvaro Martínez y Luis Fernando Ángel. Ellos plantean realizar una inversión cercana a los $30.000 millones para reforzar la plantilla y poner a funcionar de una vez por todas el estadio del club, en el municipio de Palmira.
También se sabe ya que Humberto Arias, presidente caleño en los últimos tres títulos (1996, 1998 y 2005), aspira a regresar al cargo. Él fue el artífice de la construcción del estadio y de la modernización de las sedes sociales y campestres de la institución.
Arias aseguró que en caso de volver a la presidencia, le apostará a la contratación de Mario Alberto Yepes, quien según él debería ser el líder que necesita el equipo desde hace varios años.
A pesar de contar con la mejor estructura deportiva y administrativa de Colombia, el Cali no ha logrado resultados acordes con su organización, razón adicional para que sus malas campañas no sean toleradas por una afición acostumbrada a ganar.