Dos horas después de terminado el partido en Neiva, en el que Atlético Huila superó 2-1 a Millonarios, sonó el teléfono celular de Luis Augusto ‘El Chiqui’ García. “Profe, hágase cargo del equipo”, le dijo uno de los miembros de la junta directiva del conjunto embajador.
García le sugirió que se calmara y luego le pidió que hablara con Óscar Héctor Quintabani, a lo cual el dirigente se comprometió. De hecho, el domingo el presidente Juan Carlos López intentaba llegar a un acuerdo con el técnico argentino para la rescisión de su contrato, García analizaba la situación y comenzaba a idear un plan para sacar al club albiazul de la crisis deportiva.
Pero después de evaluar las consecuencias de un nuevo cambio de rumbo, el estratega bogotano optó por desestimar la oferta y tratar de convencer a los miembros de la Junta Directiva para que se la jueguen con el colombo-argentino en el banquillo.
El Espectador contactó al profesor García, quien admitió que no recibió una oferta oficial, pero sí fue invitado por un dirigente a asumir las riendas del equipo y aunque no analizó el rendimiento del plantel en los primeros cuatro partidos del torneo (en los que ganó un punto de 12), dijo que en este momento hay que respaldar al entrenador y a los jugadores.
¿Será de nuevo técnico de Millonarios?
No. Admito que la idea me llama la atención, porque soy uno de los dolientes del club y siempre estaré disponible para ayudar en lo que pueda. Es rico que piensen en uno. Sin embargo, creo que los dirigentes tienen que apostarle un poco más al proceso del profesor Quintabani, a quien respeto y admiro como técnico y como persona.
¿Por qué se echó para atrás, si ayer a mediodía usted era el técnico?
Actualmente estoy involucrado con las divisiones menores y no las quiero dejar. Ahí está el futuro y el patrimonio del club. Y poco a poco está dando resultados, pues actualmente hay cinco jugadores de Millonarios en las selecciones sub 17 y sub 20, eso hace rato que no ocurría.
¿Y los directivos también respaldan al técnico?
Yo voy a luchar para que lo hagan, aunque ellos son quienes finalmente toman las decisiones. Uno no sabe qué pueda pasar dentro de un par de semanas.
¿Su familia le dijo que no aceptara?
Lo alcanzamos a discutir y seguramente habría sido una situación difícil para ellos, pero no tuvieron nada que ver, siempre me han apoyado en lo que yo decido.
¿Cree que hay crisis en el equipo?
Es normal que la gente esté incómoda cuando los resultados no se dan, más en un club como Millonarios, pero de igual manera con dos o tres victorias el equipo se mete nuevamente en la pelea y todo se olvida.
¿Hay con qué?
Seguro. A pesar de la presión y de las críticas, tengo la certeza de que hay jugadores y cuerpo técnico para salir adelante.
Usted conoce muy bien el grupo, ha estado cerca, ¿qué balance tiene de lo que ha hecho en el torneo?
De eso prefiero no opinar. No soy el encargado de hacerlo. Además, el profesor Quintabani es mi amigo y no sería correcto hablar de su trabajo y del de los muchachos sin haberlos contactado primero. Pero déjeme decirle que han jugado tres partidos de visitantes, en canchas complicadas, en las que no es raro perder, como Barranquilla, Ibagué y Neiva. Tienen que jugar 10 partidos en Bogotá (ocho como locales y visitas a Santa Fe y Equidad), así que hay espacio para rectificar el camino.
Hay gente en contra de su presencia en Millonarios, ¿qué mensaje les envía a sus detractores?
Que entiendan que en este momento lo más importante es sacar adelante a la institución. Millonarios está por encima de todo y debemos tirar para el mismo lado con ese objetivo. Respaldemos a Quintabani y a los jugadores, hagámosles un buen ambiente para que puedan trabajar mejor y concentrarse solamente en la parte futbolística.
¿Todavía se puede pensar en pelear el título en este campeonato?
Pues el torneo apenas está comenzando y hay posibilidades de buscar la clasificación. El técnico está tranquilo, con la preocupación obvia por los malos resultados, pero con la esperanza de que todo mejorará.
¿Le tiene fe?
Claro, es un hombre trabajador, que ha triunfado en otros lados, que sabe de fútbol y que tiene mucho camino recorrido, eso hay que respetarlo. Por eso es importante respaldarlo.
“No le estamos haciendo el cajón a Quintabani”
“Estamos en una mala racha, no nos sale nada, esa es la única razón de lo que está pasando”, explicó ayer un jugador de Millos que pidió no publicar su nombre. “No le estamos haciendo el cajón a Quintabani, la actitud del grupo es buena, pero no tenemos suerte. Sufrimos lesiones, desperdiciamos goles increíbles y nos cobran todos los errores que cometemos atrás”, agregó el jugador antes de aclarar que “Quintabani es un caballero y no tenemos queja de él. A otros técnicos, como Vanemerak, algunos jugadores sí se le pararon, pero a éste no”.
Un ‘viejo zorro’ del fútbol
Luis Augusto García tiene 59 años. Fue jugador del Independiente Santa Fe, con el que salió campeón en 1971. Tres años después pasó a Millonarios y terminó su carrera con el Tolima, en 1975. Como técnico inició su camino en 1980, cuando se hizo cargo del equipo embajador en categoría reservas. Mientras dirigía a los jóvenes, fue asistente de José Texeira, Toza Veselinovic, José Ómar Pastoriza y Juan Martín Mujíca.
Luego Millonarios lo mandó a hacer un curso de entrenador a Yugoslavia y de regreso estuvo tres meses viendo prácticas de clubes de Brasil, Argentina y Uruguay. Cuando llegó al país asumió las riendas del Deportes Quindío y un año después las del conjunto albiazul.
Fue campeón en 1987 y 1988. Partió en 1990, pero volvió a Millos en 1999 y consiguió el título de la Copa Merconorte y un invicto de 29 jornadas.
Actualmente es dueño de una parte representativa del club, “la cuarta o quinta más grande” según reconoce, y además coordinador de las divisiones menores.