Las protestas persiguieron a la antorcha en su recorrido internacional, pero los organizadores del relevo en el centro turístico costero de Sanya ofrecieron un trayecto nacional sin problemas por todas las provincias y regiones de China, pues la llama llegará a la capital china antes de que los Juegos de Beijing sean inaugurados el 8 de agosto.
Algunos chinos, incluyendo portadores de la antorcha, parecieron aliviados de que la llama simbólica haya llegado a China. La llama olímpica se apagó al comenzar la ceremonia cuando era pasada de manos entre los dirigentes locales presentes en el escenario montado para la ocasión. Luego se le entregó a la primera integrante del relevo, la ex medallista de oro en patinaje de velocidad Yang Yang.
Un miembro del grupo de la policía paramilitar que ha protegido en varias partes del mundo a la antorcha reencendió con presteza la flama. La antorcha pareció apagarse de nuevo varios minutos después con otro corredor, pero rápidamente fue cambiada por otra.
El basquetbolista Yi Jianlian fue uno de los primeros portadores y el actor Jackie Chan está programado como uno de los últimos del día. En general, 208 personas habrán de portar la flama el domingo por calles y caminos con palmeras que dominan el mar del sur de China.
En la ceremonia del encendido, estuvieron casi ausentes los ecos de problemas recientes en China. Unas cuantas personas portaron camisetas con leyendas de que el Tíbet será siempre parte de China.
Después de tres días en la isla de Hainan, la antorcha viajará a la provincia sureña de Guangdong, donde millones de trabajadores migrantes laboran en lo que se ha llamado la fábrica del mundo que produce desde automóviles hasta zapatillas deportivas.