Cuando Alejandro Valverde ganó el primero de sus dos títulos en la Vuelta a Burgos la mayoría de quienes son ahora sus rivales ni siquiera montaban en bicicleta. Profesional desde hace 19 años, El Bala, como le dicen, es el mayor ejemplo de profesionalismo en el pelotón internacional.
Ayer, en la reanudación de la temporada ciclística en España, volvió a demostrar su clase y fue uno de los animadores de la primera etapa de la edición 42 de la Vuelta a Burgos. Sus piernas no parecen sentir el paso del tiempo y ni siquiera los cuatro meses de inactividad hicieron que se notaran sus 40 años.
El austriaco Felix Grobschartner, con un potente ataque en el último kilómetro, se llevó la victoria, mientras que el portugués Joao Almeida y el propio Valverde comandaron el lote, en el que los mejores colombianos fueron Esteban Chaves, undécimo, e Iván Sosa, defensor del título, en la casilla 15.
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Alejando Valverde ha ganado dos veces la Vuelta a Burgos, en 2004 y en 2009. Esa primera victoria la consiguió cuando corría para el equipo Kelme. La segunda con los colores del Caisse d’Epargne. Y no ha celebrado más porque esa prueba dejó de ser prioridad en su calendario. Se acostumbró a correr clásicas o las carreras de tres semanas, con base en las que planificaba su temporada.
Sin embargo, es de los pocos pedalistas que ha ganado la mayoría de las pruebas regionales en su país. Fue campeón de la Vuelta al País Vasco, la Vuelta a Cataluña y la Clásica a San Sebastián. Luego de haber ganado el Mundial de Ruta de 2019 y de los nueve podios que ha logrado en grandes vueltas, no ha perdido la motivación, quiere seguir corriendo y peleando por victorias.
“Estoy contentísimo de volver a la competición después de este parón. Da muchísimo gusto estar aquí y disfrutar y ver el público que había, gente respetando las normas. ¿Por qué tanto espectáculo hoy? Creo que se ha juntado el hambre con las ganas de comer: todo el mundo quería competir, y eso hace que seamos más agresivos, pero el terreno, el recorrido, el aire… han hecho que todo se prestase a ello. Ha habido mucha velocidad, abanicos, cortes… Por mi parte, contento”, aseguró Valverde ayer tras el inicio de una nueva aventura en el World Tour, en el que a pesar de la edad él sigue tan campante.