La lluvia y un difícil ascenso al Antio fueron los principales factores en la contrarreloj de 11.3 kilómetros en Zumarraga, donde el alemán Maximilian Schachmann del Bora se quedó con la victoria tras parar el cronómetro en 17:10 minutos y donde el colombiano Daniel Felipe Martínez (Education First) sacó ventaja entre los favoritos a ganar la Vuelta al País Vasco, al terminar en la segunda posición de la competencia.
No fue una crono sencilla. Hasta especialistas como Michal Kwiatkowski, Rohan Dennis (campeón del mundo de la CRI) o Jonathan Castroviejo sufrieron más de lo esperado. Y es que la subida al Antio fue un colador de piernas, en el que hubo ciclistas que tuvieron que poner pie en tierra para no terminar de cara contra el suelo. Ahí fue donde Daniel Felipe Martínez, campeón nacional de la CRI, aprovechó sus habilidades para no perder tiempo.
Fue el segundo mejor ciclista en el tramo intermedio de la contrarreloj, lo que al final le bastó para quedarse con el segundo puesto. Superó a otros favoritos como Kwiatkowski, Adam Yates, Geraint Thomas o Julian Alaphilippe. Sin embargo, todos están separados por menos de un minuto en la clasificación general. Una vez más, Martínez demuestra que es un ciclista completo, que responde en todos terrenos.
Así mismo, Winner Anacona también tuvo una gran presentación en la contrarreloj individual. Terminó a 50 segundos del ganador de la etapa, en la posición 25 y fue el mejor ciclista del equipo Movistar, superando por cuatro segundos a Mikel Landa. Por su parte, Sergio Luis Henao terminó a un minuto de Schachmann y Aldemar Reyes fue el mejor del equipo colombiano Manzana Postobón.
Curiosamente, Schachmann ganó casi sin pensarlo. Tomando precauciones al principio, pero ya lanzado hacia la victoria cuando se vio primero y con cierta ventaja en el punto clave de la contrarreloj, la ascensión al Antio. Con la cima situada en el km.8,8, a tres de meta, En ese punto, aunque sí lo tenía planificado, como otros muchos que lo hicieron, Schachmann no cambió de bicicleta.
«No sé ni como lo hecho. No he planificado absolutamente. Mi primer objetivo era no caerme porque con la lluvia y las curvas que había podía pasar», confesó al terminar la etapa el alemán, que lleva una buena temporada con un triunfo importante también en la Volta a Cataluña y espera que en esta Itzulia «esté por venir».
El veterano Tony Martin fue el primer nombre importante en colocarse líder de la etapa, para luego ir dando paso a otros. Entre los que destacó el balear Enric Mas, que parece dispuesto a tener un protagonismo como el de su segundo puesto en Arrate en 2018. En Mas y en el pequeño de los Izagirre se centran las esperanzas españolas a la espera de una recuperación de Landa que se antoja complicada por el mucho tiempo cedido.
No parece, además, que el estado de forma de Alaphilippe y Adam Yates alimente demasiados las esperanzas de quienes se van dejando tiempo en un recorrido que alimenta mucho sus aspiraciones. El francés puede potenciarlas ya mañana en la segunda etapa, una jornada con 149,5 kms. de recorrido, dos subidas de Tercera en el arranque, Olaberria (km.24) y Lizarrusti (km.43), y un repecho final de 800 metros al 6 por ciento de desnivel en Gorraiz que se ajusta a su explosivo final en subida.
Las bonificaciones que se reparten en meta, 10, 6 y 4 segundos para el primero, el segundo y el tercero -además de 3, 2 y 1 en el sprint especial-, pueden ayudar al de Saint-Amand-Montrond a acercarse, y hasta a asaltar, a un liderato que tiene a 12 segundos.