Los siete ciclistas colombianos que tomaron la salida de la Vuelta 2104 en Jerez de la Frontera llegaban aspirando a todo y se fueron de Santiago con una notable decepción, que sin embargo no esconde un futuro más que esperanzador.
Ninguno de ellos se coló entre los diez primeros de la general y eso que dos de ellos, Nairo Quintana y Rigoberto Urán, eran claros candidatos a pelear por el podio tras haber sido primero y segundo en el Giro de Italia.
El único resultado destacable en la comptencia ibérica para el país fue la victoria de Winner Ancona, del Lampre-Mérida, en Valdelinares por la novena etapa.
A pesar de todo, los ciclistas colombianos presentes en la carrera española, además de los que no vinieron como Miguel Ángel López, reciente ganador del Tour del Porvenir y que defenderá en 2015 el azul celeste del Astana, tendrán la posibilidad en el futuro de reeditar la victoria de Lucho Herrera en 1987, gracias a su juventud y a los éxitos que están cosechando.
El principal foco de atención estaba en Nairo Quintana que confiaba, tras acabar de rosa el Giro, poder certificar un doblete en dos grandes en un año, circunstancia que no se produce en el pelotón internacional desde que lo hizo Alberto Contador en 2008.
Al paso de la Vuelta por tierras de Aragón en sus dos etapas, el boyacense vivió la miel, se vistió «la Roja» en la estación invernal de Valdelinares, y la hiel en forma de caída en la contrarreloj de Borja que le dejó hecho un Ecce Homo como el que incendió las redes sociales en 2012 de esta ciudad.
Al día siguiente en su querida Navarra, con el cuerpo muy dolorido, una montonera camino de San Miguel de Aralar puso fin a sus aspiraciones en la carrera y a la temporada.
Quintana había preparado con mimo y exquisitez la carrera y nadie duda de que hubiera estado en condiciones de pelear con los dos hombres que han marcado la carrera, Alberto Contador y Chris Froome. El trío junto al italiano Vincenzo Nibali, a los que podría unirse algún otro, apunta a ser el foco de atención en la salida de Utrecht del Tour de Francia 2015 y su protagonista.
El testigo de Quintana lo tomó Rigoberto Urán, aunque dados sus resultados por si mismo ya desde la partida se le había incluído entre los aspirantes a la victoria. Al de Urrao lo que le pasó factura fue la salud, una bronquitis asmática, que le llevó al abandono en la segunda jornada de descanso en A Coruña.
Esos problemas físicos le habían impedido alcanzar el nivel que se esperaba de él, aún así hasta que llegó la primera etapa reina que finalizó en La Farrapona, donde sufrió hasta límites insospechados «por amor a este deporte», había estado tratando de tú a tú al quinteto que ha sido el más fuerte de la prueba, Contador, Froome, Alejandro Valverde, Purito Rodríguez y Fabio Aru.
Del resto la mayor decepción ha sido la del AG2-La Mondiale Carlos Alberto Betancur quien, de manera antagónica a Quintana y Urán, ha lucido durante muchas jornadas el farolillo rojo que finalmente ha abandonado para ser penúltimo a más de cinco horas y cuarto de Contador.
También fue de más a menos hasta terminar perdido en la clasificación, a casi dos horas del vencedor, el Orica GreenEdge Esteban Chaves.
Los colombianos han regresado con fuerza a la elite ciclista, después de varios años de ostracismo, y en 2015 doce de los dieciocho equipos WorldTour, contarán con al menos uno de ellos.