El Velódromo Alcides Nieto Patiño en Cali fue testigo de una gesta inolvidable de Edwin Ávila. El colombiano se coronó campeón del mundo en la prueba por puntos y se convirtió en el primer pedalista nacional en obtener el bicampeonato en la misma especialidad, tras haberlo hecho en 2011 en Apeldoorn, Holanda.
A partir de este miércoles en París, Edwin Ávila intentará obtener el tricampeonato en la modalidad. “Va a ser muy difícil poder defender el título, porque obviamente voy a estar muy vigilado. Pero con la ayuda de Dios nada es imposible y uno puede volver a ganar”, dijo el colombiano, corredor que a sus 25 años goza de calidad y argumentos suficientes para pensar en la victoria, aunque el escenario aún no le sea familiar.
“Vinimos a conocer el velódromo, me pareció que está bien, toca probar cuando la pista esté caliente para ver si es rápida o no”, dice el ciclista que actualmente milita en las filas del Team Colombia. Y agrega con un poco de picardía: “como voy a estar muy vigilado, la idea es el que más aguante”.
Muy a menudo, la estrategia del campeón del mundo radica en los ataques oportunos para tomar ventaja y controlar la carrera desde la punta. Es la faceta que lo distingue y por la cual decidió correr en Europa un par de carreras con su equipo para alcanzar el pico de su rendimiento.
“Siempre es mejor correr… uno puede entrenar y entrenar, pero si no corre no está haciendo nada. Entonces yo creo que esto me ha servido mucho. En las carreras siento que he mejorado un poco y vamos a ver si con la ayuda de Dios amanecemos en el día, el momento y la hora para vencer”, concluyó.