Después de la jornada de descanso en el Giro de Italia 2016, este martes se disputa la segunda etapa de montaña, que tiene cuatro ascensos, tres de tercera categoría (uno de ellos en la meta en Sestola) y otro de primera.
Y para los ciclistas colombianos, especialmente Esteban Chaves, del Orica Green Edge, y Rigoberto Urán, del Cannondale, los 219 kilómetros de recorrido serán la oportunidad de comenzar a descontar algo del tiempo que han perdido con respecto a los principales candidatos al título, el italiano Vincenzo Nibali, los españoles Mikel Landa y Alejandro Valverde, y el polaco Rafal Maika.
Chaves ocupa el puesto 13 de la clasificación general, a 2 minutos y 31 segundos del líder, el italiano Gianluca Brambilla, pero apenas a minuto y medio de Nibali. Un poco más atrás está Urán, quien sufrió una caída en la crono del domingo, pero aseguró estar recuperado de los golpes.
“Todavía falta mucha carrera. La idea es recuperarnos bien cada día y seguir rodando con los primeros, para llegar a tope a la última semana, cuando se definirá la carrera”, explica el experimentado pedalista paisa, subcampeón del Giro en 2013 y 2014.
Rigo tiene razón: aunque el fin de semana habrá nuevamente montaña, incluida la cronoescalada del domingo, sobre 10 kilómetros, la carrera apenas se definirá en las etapas 19 y 20, el viernes 27 y el sábado 28 de mayo, respectivamente, cuando se disputen las dos fracciones más duras, ambas con llegadas en ascenso.
“Vamos a dar la pelea. Hemos perdido tiempo, pero estamos bien físicamente y con ganas de ser protagonistas”, anunció Chaves en la página de internet de su equipo.
En total quedan siete jornadas montañosas, en las que se espera que los escarabajos ataquen en busca de su gran objetivo, vestirse de rosa o al menos subirse al podio del Giro.