Parecería cosa de brujería…En las dos últimas carreras de tres semanas ha ocurrido de todo con los más importantes astros del ciclismo mundial. Poco a poco han ido desapareciendo del listado de la Vuelta a España los nombres de los favoritos del Tour y así mismo de quien antes se había atrevido a buscar el título en Francia pocas semanas después de haber ganado el Giro de Italia. A todos ellos les ha caído la mala, y hasta la remala, a pesar de que partieron como favoritos de Tour y Vuelta.
Primero fue Contador quien osó conseguir una hazaña que parece imposible en nuestros días: ganar Giro y Tour. Casi desde los primeros ascensos el número uno de España supo que el Tour no permite ganar sino a los que llegan en óptima condición y quedó tan machacado que fue el primero en anunciar su ausencia de la Vuelta a España.
Y 25 días después del Tour los dos astros del momento, Chris Froome y Nairo , aparecieron en la lista de la Vuelta, cuando aún no se habían recuperado del desgaste del Tour, que fue muy grande que fue muy grande por la batalla épica que libraron en las cumbres de Los Pirineos y Los Alpes. El británico atacó ferozmente en los Pirineos pero luego tuvo que sufrir como nunca para que el pequeñín colombiano no le quitara la amarilla en las cumbres alpinas.
Como señalamos Contador fue el primero en hundirse. , en la Vuelta, se fue por la puerta de atrás Vincenzo Nibali cuando apenas comenzaba la carrera porque lo pescaron volando, agarrado a un carro del equipo. Y en los Pirineos se hundió Chris Froome quien comenzó a quedarse del pelotón en las subidas y luego una caída lo mandó a casa con una fractura. Mientras tanto el último de los grandes, nuestro Nairo, pasa las duras y las maduras tras quebrantos de salud que lo han hecho casi arrastrarse en su terreno predilecto.
Tan difícil es ganar Tour y Vuelta el mismo año que solamente lo han conseguido dos corredores: “el Caníbal” Eddy Merckx en 1964 y Bernard Hinault en 1982.
¿Por qué es tan complicado y hoy casi imposible ganar Tour y Vuelta? Ante todo porque son dos carreras muy duras que se han hecho más exigentes en los últimos años por el elevado ritmo de carrera con el que anda el pelotón: el promedio del Tour en 1964 fue de 35.514 y en el que terminó hace un mes se llegó a 39.639 en los primeros días de agosto. El promedio más alto de la historia fue el del año pasado que llegó a 40.673.
Y si los grandes pagaron duro su ambición ¿quién va a llegar a La Castellana con la roja? Esperaba tener la respuesta luego de la inhumana etapa en Andorra pero las cosas están tan parejas que predecir lo que va a pasar todavía es cuestión de brujos. La primera opción la tiene Fabio Aru, actual poseedor de la camiseta roja y con un equipo bien poderoso, pero debe aumentar su ventaja en las tres etapas que se vienen. Su principal rival es el holandés Dumoulin que es uno de los mejores en las cronómetros y tiene kilómetros suficientes para superar con amplitud a los escaladores. En este momento está a sólo 28 segundos. “Purito” Rodríguez , a 27 segundos, cederá en los ascensos pues también lo espera la venganza del Tour. Majka y Esteban Chavez, a 1.27 y 1.28 dan la impresión de que pelearán por conservar el cuarto y quinto puesto. El bogotano sigue fuerte en los ascensos y seguramente tratará de coronar una actuación inolvidable con una tercera victoria de etapa.
¿Y Nairo qué? Es otra incógnita pues se lo ve sufriendo en los ascensos pero dice que se va sintiendo mejor. Si esto fuera verdad tres minutos y siete segundos son muy pocos para él en buena condición, pero lo vemos muy desgastado porque también está pagando los esfuerzos sobrehumanos que hizo en Francia. Pero la actuación de nuestros muchachos ha sido tan descollante que con lo que hasta el momento se ha conseguido en la Vuelta podemos estar más que satisfechos.