Comenzar de nuevo siempre es difícil. Asumir otros retos es algo que se debe tomar con profesionalismo, como lo ha hecho Sergio Luis Henao. Los últimos meses de 2018 fueron de agradecimiento, de enseñanza y de incertidumbre. Se despidió de la mejor escuadra del ciclismo mundial. Al final de la Vuelta a España del año pasado sabía que no iba a correr más con las tres letras del Sky sobre su pecho.
Fueron seis años completos. De momentos felices, como el título de la París-Niza 2017, pero también de golpes. Sergio Luis fue el colombiano que se cayó a 11 kilómetros de la meta en los Juegos Olímpicos de Río en 2016, cuando iba fugado y tenía prácticamente asegurada una medalla. Un sueño olímpico frustrado que lo abatió y que lo tiró al terreno en el que se pierde la confianza y se duda si vale o no la pena seguir.
Ese incidente, que dolió hasta el alma, le dio un nuevo empuje. Hizo introspección y volvió a sus raíces. Así llegó el título que logró en el Campeonato Nacional de Ruta en 2017, en Bogotá. Era lo que necesitaba para olvidar el pasado. Luego, en 2018 en Medellín, retuvo el galardón y completó dos temporadas luciendo la camiseta tricolor por las carreteras del mundo.
Hoy, el reto y las cicatrices son otras. No hay caídas, pero sí mucho por hacer. Este año, Sergio Luis pasó a ser parte del UAE Emirates, un equipo colombianizado en el World Tour. Salió Darwin Atapuma, pero llegaron Fernando Gaviria y dos jóvenes con mucha proyección: Cristian Muñoz y Juan Sebastián Molano.
Con esa escuadra, Sergio Luis maneja su tiempo. Goza de la autonomía para pedir y escoger cuándo y dónde correr.
Por eso, el comienzo de 2019 no podía ser distinto: en el Campeonato Nacional de Ruta que se lleva a cabo en los Llanos Orientales y que hoy acogerá la prueba de fondo en la categoría élite. Los rivales a vencer en el recorrido de 243 kilómetros, con salida y llegada en Villavicencio, serán su excompañero Egan Bernal (Sky) y Miguel Ángel López (Astana).
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Ambos buscarán arrebatarle ese tricolor que en los últimos dos años ha sido solo suyo. La carretera dirá si se impone la juventud o la experiencia de un corredor que buscará en los llanos orientales quedarse con su tercera corona y que lo acreditaría como el mejor ciclista en la tierra de los grandes escarabajos.
En diálogo con El Espectador, Sergio Luis se refirió a sus años como rey del ciclismo colombiano, además de los objetivos que se plantea en su nuevo equipo.
¿Por qué disputar un Campeonato Nacional cuando ya está en la élite del ciclismo mundial?
Para un corredor que siempre está en Europa venir aquí es muy apetecido, porque ganar le da a uno la posibilidad de portar la camiseta que lo acredita como campeón. Uno se ve diferente en el pelotón internacional y eso motiva y da prestigio. Además, son pocas las oportunidades de competir en Colombia.
¿En esos seis años con el Sky (2012-2018), en especial los dos últimos con la camiseta tricolor, se sintió especial?
Siempre fue muy bonito, porque el equipo le daba importancia al hecho de tener un campeón nacional. Era llevar siempre la camiseta con la bandera de nuestro país. Hasta me tenían detalles con los colores del país pintados en la bicicleta. Eso siempre me hizo sentir diferente. Siempre creí que para ellos tener al campeón de Colombia, que es un país con tanta tradición y fuerza en el ciclismo, y sobre todo en esta época, era motivo de orgullo.
¿Cómo se dio el cambio de equipo?
Nunca es fácil tomar una decisión así. No es sencillo dejar una organización como el Sky, por todo lo que ha conseguido y por lo que uno mismo puede lograr con ellos. Esa decisión fue dura, porque toda mi carrera en Europa fue ahí, pero hay veces que uno en la vida debe buscar nuevas ambiciones. Eso lo encontré en el UAE Emirates. Joxean Matxin, el director, se me acercó durante la última Vuelta a España y me dijo que estaba buscando un corredor como yo, pero no para trabajar, sino para ganar carreras. Y me gustó la oferta, porque me sentí valioso.
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¿En algún momento dudó que fuera la decisión correcta?
No, sé que ahora estoy en una escuadra con un presupuesto distinto, pero que también es de primer nivel. Sky tiene una forma de hacer las cosas y eso le ha dado muchos éxitos, pero el Emirates está en la búsqueda de llegar a un punto similar. También pertenecemos al primer nivel del ciclismo mundial, queremos ser grandes. Por eso este año comenzó con una transformación, con nuevos corredores, entrenadores y preparadores físicos. También es lindo poder lograr cosas nuevas, por el equipo y por uno mismo.
¿Va a tener el rol de líder en todas las carreras?
Creo que en muchas. El calendario que escogí y que el equipo ha respetado me da la tranquilidad de que voy a ir a los lugares donde me he sentido más fuerte, algunas clásicas, la Vuelta a Suiza, País Vasco y la París-Niza, entre otras. Es también una gran responsabilidad y espero estar a la altura. No he definido si voy al Giro de Italia o a la Vuelta a España, pero tengo la confianza de ser el líder en la que escoja.
¿Entonces, no irá al Tour de Francia?
Ahí estaré con otro rol. En el papel de líder estarán el italiano Fabio Aru o el irlandés Dani Martin, depende de cuál de ellos vaya al Giro. Pero mi objetivo es llegar, buscar etapas e ir día a día. Si las piernas están bien y si la carretera me pone en un lugar para pelear, seguramente las cosas pueden cambiar.
¿Cómo ve la prueba de fondo de estos Campeonatos Nacionales?
Hace mucho que no corro en el Llano. Le pongo más de 15 años, pero sé que el calor y lo largo del recorrido seguramente seleccionará al grupo. Sé que los equipos de Colombia se han preparado y se exigirán a fondo, pero veo a Egan muy fuerte y con muchas ganas. Es una de las ruedas a seguir.
¿Ser el campeón defensor le da alguna ventaja, lo miran de otra manera?
No, esta es una competencia diferente, una carrera nueva. Aquí llegamos sin nada ganado. Todos tenemos los mismos kilómetros por delante, pero estoy bien y me tengo confianza. De verdad quiero que sea el tercer campeonato consecutivo de ruta para mí.
¿Ese primer título nacional en Bogotá, en 2017, fue especial, fue un nuevo comienzo tras la caída en los Olímpicos?
No lo había pensado, pero sí. Siempre es bonito arrancar la temporada con una victoria en mi país y en los dos últimos años me ha ido bien. Ahora espero que no sea la excepción y más cuando cambias de equipo. Llegar a la próxima concentración del UAE Emirates con los colores de nuestra bandera sería bonito.
¿Siente que es uno de los ciclistas que más quiere la afición colombiana? La gente lo arropó de esa manera especial después de lo de Río.
Por la cabeza pasa mucha rabia y frustración tras un episodio como ese. Verte en un hospital y con una lesión no es sencillo después de haber acariciado una medalla. Y hay veces que el apoyo de la gente y ese reconocimiento al esfuerzo que se hace es lo que a uno lo levanta. Si el ciclismo no tuviera esos aficionados, no sería lo mismo.
¿A sus 31 años, se ve en la selección para Tokio 2020?
No pienso mucho en eso, pero me encantaría. Sé que la competencia hoy en día es muy dura. Entre los mismos colombianos hay mucha calidad y juventud. Eso hace que estar en la selección sea más complicado, pero me encantaría ir a Japón y disputar mis últimos Olímpicos para sacarme esa espina. Si tengo el nivel, y se da la oportunidad, voy a darlo todo por subirme a ese podio.
Además de eso, ¿qué le gustaría ganar?
Uno siempre inicia el año soñando y se ve ganando ciertas carreras. Aquí, por ejemplo, en el Campeonato Nacional, al igual que una Lieja-Bastoña-Lieja. Ojalá la vida me dé la oportunidad de pelear y poder ganarme un campeonato del mundo. Sería tocar el cielo. Hoy es el comienzo.