El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El día que “Perico” Delgado llegó tarde a un prólogo del Tour de Francia

En 1989 era el campeón vigente y buscaba un nuevo título. Sin embargo, arrancó la contrarreloj individual con dos minutos y 40 segundos de retraso.

09 de septiembre de 2020 - 03:30 p. m.
El español Pedro “Perico” Delgado, campeón del Tour de Francia 1988 y las Vueltas a España 1985 y 1989.
Foto: Archivo El Espectador
PUBLICIDAD

En 1988, Pedro Perico Delgado fue el campeón del Tour de Francia. Por eso, arrancaría el de 1989 con la camiseta amarilla. Aquella edición comenzaría con un prólogo, que era una contrarreloj individual en Luxemburgo. José Miguel Echavarri dirigía al equipo Reynolds y tenía previsto que el entonces vigente triunfador de la ronda gala fuera el último en partir.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta?

(Cuando “Perico” Delgado descontó más de seis minutos y se hizo campeón de la Vuelta a España)

“Sabiendo lo despistado que es Perico, llegamos con tiempo a la salida”, diría Echavarri tiempo después. Le encargó al mecánico Carlos Vidales que no perdiera de vista a Delgado, quien había abandonado la rampa de salida.

“A mí, y a todos, nos gusta calentar bien los prólogos, hay que salir a tope y no puedes empezar en frío. Ahora hay rodillos cómodos que colocas delante de tu autobús y bien protegido puedes romper a sudar sin problemas, pero por aquel entonces los rodillos eran muy peligrosos, eran tres cilindros y era complicado mantener el equilibrio si no eras muy ducho. Nadie los utilizaba en las contrarreloj. El Tour había dispuesto un parque cerrado para que calentáramos, pero no estaba muy bien organizado, pasaban coches, se colaban aficionados, entraban periodistas. No se podía uno concentrar allí”, comentó Delgado.

Perico se fue a dar una vuelta más grande para comenzar a sudar y empezar encendido su defensa del título. Sin embargo, en el camino se encontró con su colega francés Thierry Marie. Conversaron sobre el trazado que debían recorrer, uno de 7,8 kilómetros. Al español se le pasó el tiempo en la charla, mientras Echavarri y Vidales lo buscaban con desesperación.

(Tom Simpson, el ciclista que murió en el Mont Ventoux)

“Me voy que llegó tarde”, cortó Perico el diálogo con Marie. Y llegó tarde. Salió con dos minutos y 40 segundos de retraso, pero hizo la crono de su vida y solo perdió 14 segundos con el ganador del día, el holandés Erik Breukink. “Fue, sin embargo, tan triste como esperanzador, fue ejemplar la rabia con que reaccionó, el prólogo que hizo. Exprimió todos sus jugos”, manifestó Echavarri.

Y es que Perico Delgado, campeón de las Vueltas a España 1985 y 1989, no habló en los días siguientes. Era consciente de que había perdido el Tour antes de arrancarlo. Terminó en el tercer puesto, a tres minutos y 34 segundos del campeón de 1989, el estadounidense Greg LeMond. Al histórico español una amena charla le costó la posibilidad de al menos dar pelea por un nuevo título de la carrera más importante del planeta.

@DeportesEE

Ver todas las noticias