La del jueves fue una jornada de transición en la Vuelta a España y, como se preveía, terminó en un embalaje en las calles de Logroño, el cual ganó el alemán John Degenkolb, del equipo Giant Shimano, quien sumó su tercer triunfo parcial en la ronda ibérica.
En la clasificación general no se presentaron novedades, a pesar de una caída masiva a kilómetro y medio de la meta que no dejó lesionados de gravedad.
“Fue una etapa relativamente tranquila. Logramos sortear bien las dificultades y gastar lo menos posible de cara a lo que viene el fin de semana, que será definitivo”, explicó tras la fracción el antioqueño Rigoberto Urán, quien conservó la tercera casilla de la clasificación general, detrás de los españoles Alberto Contador y Alejandro Valverde.
El pedalista paisa, de 27 años de edad y jefe de filas del Omega Pharma Quick Step, admitió que “por ahora hay que correr con mucha inteligencia y tratar de ahorrar energías para la última semana. La carrera todavía está muy abierta”.
En efecto, las etapas que vienen será verdaderamente duras. Hoy la jornada se prestará para las fugas. Dos premios de montaña de tercera categoría y uno de segundo, a 50 kilómetros de la meta, seguramente servirán para que algunos aventureros busquen figurar, pero no para marcar diferencias entre los favoritos.
Sábado, domingo y lunes, en cambio, sí habrá batalla. De hecho, buena parte del título se definirá en esas tres fracciones. La de mañana, sobre 199 kilómetros, tiene un puerto de segundo y termina en uno de primera, en Valle de Sabero.
El domingo, tras dos ascensos de segundo, la meta será en Lagos de Covadonga, mítico escenario de buenos recuerdos para los escarabajos, un premio de montaña de categoría especial.
Y como si fuera poco, el domingo se correrá la etapa reina de la prueba, sobre 158 kilómetros, con cinco puertos de primera categoría en los que seguramente se marcarán grandes diferencias.
Muy merecida será la jornada de descanso del martes, después de tanto trajín y antes de encarar el tramo final, con una etapa totalmente llana el miércoles, dos de media montaña jueves y viernes, y la del sábado, que finaliza en Puerto de Ancares, premio de categoría especial que dejará la clasificación general definida.
“Seguimos con mucha ilusión, con ganas de mantenernos entre los 10 primeros y, por qué no, buscar llegar a los cinco. No será una tarea fácil, pero hay que soñar. Por el momento lo más prudente es ir a rueda y esperar a ver cómo responden las piernas en las subidas”, explicó el boyacense Winner Anacona, del Lampre, quien ya ganó una etapa y ha sido una de las revelaciones de la carrera.
Eso parecen estar pensando también los candidatos al título: Contador, Valverde, Urán, Joaquim Purito Rodríguez y el británico Christopher Froome, tan parejos hasta ahora en la carretera que saben que la estrategia puede ser definitiva.
Aun sin Nairo Quintana, los escarabajos siguen siendo protagonistas en la Vuelta y mantienen intactas las ilusiones de repetir la hazaña de Luis Herrera en 1987 y darle un nuevo título al ciclismo nacional.