A Martín Emilio Cochise Rodríguez sólo un accidente lo bajó de su bicicleta. Ni siquiera la lluvia le merma los bríos, a un mes de cumplir 72 años. Incluso en las madrugadas más frías de Medellín esta gloria del ciclismo se monta en una estática y continúa en su casa la rutina que él llama su EPS: Ejercicio Para la Salud.
Su ejercicio es sagrado. Cuando el clima no le impide salir, recorre cada mañana, en compañía de amigos, alguna vía de Medellín y su área metropolitana: suben la vía Las Palmas, al oriente de la ciudad, o se dirigen a Barbosa, en el norte del Valle del Aburrá, o emprenden camino hacia el municipio de Guarne, al oriente de Antioquia. En cualquier caso recorren unos 80 kilómetros diarios y casi siempre regresan a la pista del aeroparque Juan Pablo II, al lado del aeropuerto Olaya Herrera, donde terminan su recorrido matutino y habitual.
Eso hacía el grupo de amigos el jueves 13 de marzo. A las 7:00 de la mañana bajaban de Las Palmas y recorrían por la calle 30 hacia la carrera 70, rumbo al aeroparque. Estaban a unas 15 cuadras de entrar allí. Cochise iba por el carril derecho y de repente sintió un cimbronazo en el brazo izquierdo. Cayó sobre su cadera y sintió “el dolor más grande del mundo”. En medio del sufrimiento vio en el suelo, a unos 20 metros, el motociclista contra el que chocó.
Con el paso de las horas, luego de que la Clínica Medellín emitiera un comunicado, se supo que había sufrido una “lesión osteomuscular”. Es decir, una fractura en la pelvis, concretamente en el acetábulo, una porción de la pelvis a la que se articula la cabeza del fémur, el hueso del muslo.
La fractura requiere un procedimiento quirúrgico que, según un documento de guía de manejo de pacientes con fractura de acetábulo, necesita a un cirujano y al menos dos ayudantes bien entrenados en el manejo de equipo quirúrgico.
La operación será mañana y estará a cargo del ortopedista y traumatólogo Julio César García, el mismo especialista que atendió en 2012 a Sergio Fajardo, gobernador de Antioquia, cuando éste sufrió una fractura en la cadera izquierda.
Entre tanto, Cochise está resignado, cuenta su esposa Cristina Correa, quizá porque aún no dimensiona que no podrá volver a montar en su bicicleta durante dos o tres meses. “La recuperación será más lenta que cuando fue operado en la cabeza”, recuerda su esposa. En ese entonces, hace 21 años, Cochise chocó contra otro ciclista.
Ahora a él lo entristece, en concreto, no poder continuar temporalmente con sus compromisos en el programa Supérate, de la Presidencia y Coldeportes. “Esta semana debía acompañar al doctor Andrés Botero (director de Coldeportes) a entregar unas bicicletas en Popayán”, cuenta. Allí estaría él, como referente histórico del ciclismo en Colombia, y Mariana Pajón y Carlos Mario Oquendo, como referentes del presente.
En Medellín su nombre siempre aparece en cualquier evento ciclístico. El miércoles, un día antes del accidente, durante la presentación del equipo de ciclismo EPM-UNE-Área Metropolitana, el alcalde Aníbal Gaviria dijo: “El ciclismo ha sido en todos sus frentes —con Mariana Pajón, Martín Emilio Cochise Rodríguez, Santiago Botero, María Luisa Calle y otros— el deporte bandera que nos ha dado más satisfacciones y triunfos a nivel nacional e internacional”.
Cochise, uno de los íconos en la historia del ciclismo colombiano, ha recibido numerosas muestras de solidaridad durante estos días. “Agradezco mucho tantos gestos de solidaridad… saber que tanta gente recuerda a Cochise, eso me llena de orgullo y satisfacción”, dice. “Es maravilloso tanto apoyo, de la familia, vecinos, amigos”, agrega su esposa.
La familia de Martín no culpa al motociclista porque no se sabe con certeza cuál fue la razón del accidente. “Creo que los dos tuvieron responsabilidad”, dice Cristina Correa. “El motociclista le dijo a mi cuñada Miriam Noreña —fue a visitarlo el viernes y preguntó por su estado de salud— que estaba muy apenado, que quería pedirle disculpas porque no fue su intención”, cuenta la esposa. Y Cochise dice que si éste hubiera podido entrar a la habitación de la clínica lo habría atendido con gusto.
Cochise cree que lo ocurrido “son gajes del oficio”, en el mismo tono de un cibernauta que, en redes sociales, le deseó buena suerte en su recuperación: “Martín: Lucho Herrera dijo en el 84 ‘el que lava platos rompe platos’, usted sigue siendo un duro, que tenga una pronta recuperación, ya que las carreteras lo extrañan”.
Sin embargo, llama la atención sobre la accidentalidad en las calles de Medellín —en 2013 hubo en la capital de Antioquia 303 muertos por accidentes de tránsito— y cree que es necesario incentivar el uso de la bicicleta como el medio de transporte predominante. Y es que las cifras indican que su célebre frase, de que “en Colombia se muere más gente de envidia que de cáncer”, también podría aplicar para decir que “en Colombia se muere más gente de accidentes que de cáncer”.
@walteariash