El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Un Giro para superhombres

La nueva generación de ciclistas nacionales está pisando fuerte y tiene en esta carrera la mejor posibilidad de lograr algo muy grande.

08 de mayo de 2014 - 10:16 p. m.
PUBLICIDAD

El Giro de Italia de este año no es una más de las tres grandes vueltas del ciclismo mundial. Nada de eso. Este año la carrera se realiza en homenaje a uno de los mejores escaladores del siglo pasado, Marco Pantani, ‘El Pirata’, el corredor maldito que ganó Giro y Tour en 1998, que se hundió a un día del final del Giro del 99 cuando las autoridades de la prueba lo echaron a pesar de que iba a lograr el título, al encontrarle un nivel altísimo de hematocritos que revelaba el uso de EPO y el que casi tres temporadas después, cuando solo llegaba a los 34 años, fue encontrado muerto por una dosis exagerada de cocaína.

Quizás porque los italianos lo siguen amando por el coraje que mostraba cada vez que una competencia iba hacia una cumbre, por las batallas que libró ese hombre callado y solitario desde el inicio de los puertos, se inventaron un recorrido monstruoso para honrarlo en la carrera que se inicia este viernes en Irlanda. Estoy seguro de que si se hubiera programado hace diez, veinte o 30 años los ciclistas se hubieran negado a ir por inhumana, por cruel y por despiadada. La memoria no me alcanza para encontrar un Giro, un Tour o una Vuelta con nueve llegadas en alto, en cuatro jornadas de media montaña y cinco de alta montaña. El ascenso final es de cuarta categoría en la quinta etapa, de segunda en la sexta mientras que los siete restantes son de primera, verdaderas paredes en las que sobrarán los desfallecimientos y en las que muchos de los que partirán con alguna opción de victoria lo perderán todo. Y habrá jornadas para asustar a cualquiera: La 16, que termina en el duro ascenso a Val Martello, que tiene en su camino los ya legendarios puertos del Gavia y del Stelvio, este último Cima Coppi de la competencia. Otro recorrido bien complicado será el del penúltimo día en el que habrá que superar el Paso del Pura, de primera categoría, Sella de Razzo de segunda y se llegará al Monte Zocolán, de primera, en el que se subirán mil metros en diez kilómetros.

¿Qué puede pasar en una carrera que rebasará todos los límites de sufrimiento? Imposible decirlo hoy. Acaso el cuero duro y la experiencia que ya tienen Cadel Evans y Joaquín ‘Purito’ Rodríguez ( de 37 y 36 años) les permitirá repetir la hazaña del ‘Abuelo’ Christopher Horner al ganar sobrado en la Vuelta a España del año pasado? ¿Será el ímpetu y la clase de Nairo Quintana (24 años) y el estar llegando a la edad ideal de un ciclista de Rigoberto Urán (27 años), lo que permitirá la primera victoria de un colombiano en el Giro?

La respuesta nos irá llegando poco a poco porque en un trazado tan loco pueden irse hundiendo uno a uno los candidatos al título y si a ello se agrega que el frío y el viento pueden jugar un papel protagónico en las tres primeras etapas por territorio irlandés, la cosa se complica aún más. Si los participantes tuvieran en mente lo que les viene encima guardarían algunas fuerzas y serían prudentes al enfrentar las dos primeras semanas. Pero el Giro, por historia y por tradición, ha sido la carrera más luchada, más loca y más revuelta de Europa así que todos irán a tope, sin pensar que en cualquier momento se reviente el organismo y las piernas no den más. Este puede ser el Giro de las “pájaras” más estruendosas de la historia que se pueden dar por montones si a ese empachamiento de montaña se le suma el frío y la nieve que pueden hacer más épico el paso de la caravana en esta primavera extraña por el cambio climático.

El baile de los ‘Escabajos’

En una carrera como ésta sería imperdonable que no estuvieran los colombianos que, desde 1983, se han paseado victoriosos y derrotados en duras batallas por las cimas del viejo continente. Y seguramente van a atizar el fuego de esa caldera que será este Giro porque si Nairo y Rigoberto tendrán que ir midiendo cualquier pedalazo para no echar a perder su opción al título, los nueve integrantes del Team Colombia, en su ansia de conquistar una victoria de etapa o de arañar puntos en la montaña, van a dinamitar el pelotón y lo mismo pueden hacer Winner Anacona del Lampre, Sebastián Henao del Sky, Edward Beltrán del Tinkoff y Julián Arredondo del Trek Fatory Racing que aunque deben trabajar para sus líderes pueden tener algunos días de libertad para intentar una aventura. Los muchachos del Team Colombia serán Fabio Duarte, Rodolfo Torres, Edwin Avila, Robinson Chalapud, Leonardo Duque, Jarlinson Pantano, Carlos J. Quintero, Jeffry Romero y Miguel A. Rubiano. El equipo se ha trazado como objetivo una victoria de etapa y ser protagonista en las jornadas de montaña. Duarte, quien el año pasado estuvo a punto de lograr una victoria será el líder del equipo que espera así mismo una buena actuación de Chalapud y de Pantano ya que han mostrado importantes progresos. El técnico será Valerio Tebaldi, con la asesoría de Oscar Pellicioli y de Oliverio Rincón.

Pero naturalmente en los momentos decisivos los que estarán en primera línea van a ser Nairo Quintana –favorito número uno de los especialistas europeos por el subtítulo del Tour de Francia- y Rigoberto Urán, subcampeón del año pasado, quienes desde la cronómetro por equipos de Belfast del viernes se van a jugar enteros en la lucha por la “Malla Rosa”. No la tienen fácil pero de entrada han logrado lo que parecía imposible: que dos colombianos estén entre los cuatro o cinco corredores favoritos para la victoria final. La nueva generación de ciclistas nacionales está pisando fuerte y tiene en esta carrera la mejor posibilidad de lograr algo muy grande en el Giro, la carrera que mejor se acomoda a sus condiciones.

Ver todas las noticias