La entrevista se inicia con un recuerdo que Iván Zamorano rescata de su mente cuando escucha la palabra Colombia.
“El mejor partido que ha hecho Chile en toda su historia fue cuando goleamos 4-1 a Colombia en la eliminatoria previa al Mundial de Francia 98. Ese día jugamos un primer tiempo increíble, con una precisión y contundencia jamás vistas en mi país. Podríamos haberle convertido seis o siete goles a un gran equipo, que en ese entonces contaba con El Pibe Valderrama, Asprilla, Rincón y otros grandes jugadores. Espero que el resultado se repita el próximo miércoles, aunque lo veo bien difícil (risas)”. Así refresca Bam Bam uno de los mejores momentos que vivió con ‘La Roja’, de la cual se graduó de goleador para luego convertirse en leyenda.
La pasión con la que rememora cada detalle de ese partido es un signo inequívoco de que el fútbol sigue siendo el motor en la vida de este ícono del deporte chileno. Ya pasaron siete años de su retiro profesional y el infalible goleador se ha transformado en un poderoso empresario que se mantiene ocupado día y noche (ver recuadro).
Sin embargo, cuando recibe la propuesta de El Espectador para analizar el inminente choque entre Chile y Colombia por la octava jornada de la eliminatoria suramericana, no duda en posponer una reunión que estaba a punto de iniciar. La camiseta roja de la selección, esa misma que defendió en 69 oportunidades y con la que festejó 34 goles, tiene la prioridad…
“Hoy por hoy me hace feliz observar a mi selección. Los que conocemos bien su historia nos damos cuenta de que lo que está haciendo Marcelo Bielsa, lo cual es algo espectacular, más allá de que clasifique o no al Mundial de Sudáfrica. Él está cambiando la actitud y mentalidad del jugador chileno. Chile sale a jugar de igual a igual ante cualquier rival del mundo gracias a la personalidad que transmite el entrenador. Nosotros los chilenos tenemos que aprovechar a Bielsa lo más que podamos, porque dejará una huella importante”.
¿Por qué este cambio tan drástico de mentalidad se produce ahora y no en su época de jugador?
Es que hace 10 años los recursos humanos eran otros. Salvo Marcelo Salas y yo que jugábamos en el exterior, los demás integrantes del plantel estaban en casa. Hoy el panorama es bien distinto. De 22 jugadores convocados, 18 participan en las ligas más competitivas del mundo y eso marca la diferencia.
Y Bielsa era el indicado para liderar este proceso…
Por supuesto, está aprovechando esa coyuntura para sacarle el mayor rendimiento a cada uno de ellos y eso se nota cada vez más en los partidos. Este proyecto tiene que ir más allá. La idea es cambiar la cultura deportiva que tenemos los chilenos, nuestra filosofía tiene que ser otra. Es un tema muy profundo y para lograrlo hacen falta tiempo y paciencia.
¿Cómo se imagina el partido del próximo miércoles?
Estadísticamente a Colombia siempre le ha costado jugar en Chile. Por lo general viene al Estadio Nacional con cierto respeto, que se refleja en un planteo conservador. Creo que jugará igual que lo hizo contra Perú en Lima: muy bien parada en defensa, concentrada y saliendo rápido al contragolpe con los delanteros, tratando de aprovechar los espacios que le va a dejar Chile.
¿Le gusta el juego que propone Colombia?
Lo está haciendo muy bien. Considero que junto con Paraguay es el equipo más compacto de la eliminatoria. Antes el fútbol colombiano daba espectáculo, hoy es mas táctico y vertical, no se preocupa por ser vistoso, sino por ser efectivo. Lo que más me sorprende del futbolista colombiano es que a su natural capacidad técnica le está agregando el despliegue físico que quizá le faltaba en otros momentos. Eso le da un plus extra en esta eliminatoria”.
¿Por qué le está costando a Chile ganar partidos como local?
Ese es un déficit histórico de mi selección. Salvo en la eliminatoria a Francia, donde éramos casi invencibles, siempre nos ha costado sacar victorias en Santiago. Quizá sea la inexperiencia de los jugadores para enfrentar un estadio lleno, esa presión que ejerce el público de ganar, ganar o ganar.
Repasando el plantel chileno se percibe la ausencia de figuras referentes, de apellidos consagrados…
Hay que tener en cuenta que en este momento Chile es el equipo con menor promedio de edad de Suramérica. Antes, cuando se hablaba de la selección, se mencionaba a Elías Figueroa, Carlos Caszely, Marcelo Salas o Iván Zamorano. Hoy el fuerte es el equipo, más allá de los nombres que lo integran.
¿Es muy distinta esta eliminatoria con r especto a las que usted disputó?
La actual es la más pareja y difícil de todas las que recuerdo, aunque sigo pensando que Brasil y Argentina van a clasificarse sin inconvenientes. De ahí para abajo, todos tienen que pelear hasta la última fecha y por eso el partido contra Colombia será clave, ya que puede significar una inyección anímica y moral enorme para los jugadores de cara al futuro. Pienso que el miércoles Chile gana sí o sí.
Iván, el empresario
La inquietud de Zamorano por el mundo de los negocios comenzó a gestarse en la década de los 90, mientras perforaba las redes españolas defendiendo los colores del Real Madrid.
“En ese momento aprovechaba las concentraciones para estudiar administración de empresas a distancia y aunque no logré graduarme, siempre me preocupé por mi futuro después del fútbol. Hoy me considero un emprendedor que vive encarando desafíos”.
A sus 41 años demuestra ser tan brillante en las finanzas como lo fue en el área: es dueño de varias empresas en diferentes rubros: Del Inca, un holding inmobiliario; Pass Ball, empresa de representación deportiva; IT Training, organización de tecnología y también dirige su propia fundación que ayuda a cientos de niños necesitados.
Pero, además, está a punto de cristalizar su máximo sueño personal: “En marzo próximo voy a inaugurar la primera universidad deportiva de Chile, porque quiero que mi país tenga cultura deportiva”.
Cuando ganar se convierte en obligación
Aparentemente son apenas tres puntos en disputa, pero en el Nacional de Santiago esta noche (8:00 p.m., Gol Caracol), el triunfo es el único pasaporte a la tranquilidad para Chile y Brasil que cierran la séptima jornada de la eliminatoria suramericana.
El local requiere la victoria para espantar el fantasma de sufrir más de la cuenta en casa, mientras el visitante llega con el peso de no haber podido bañarse en oro en los Olímpicos de Pekín.
Marcelo Bielsa, seleccionador austral, no quiso confirmar el equipo que utilizará, pero de acuerdo con las más recientes prácticas, ‘La Roja’ formaría con Bravo; Riffo, Fuentes, Contreras; Ormeño, Sanhueza, Meléndez, Jara, González, Valdivia y Suazo. El ‘scratch’, por su parte, presentaría el siguiente once: Julio César; Maicon, Lucio, Luisão, Kléber; Gilberto Silva, Josué, Diego; Robinho, Luis Fabiano y Ronaldinho Gaúcho.
Un partido en el que no habrá espacio para la especulación y que será observado en la tribuna por Jorge Luis Pinto, quien viajó desde anoche con su asistente, José Eugenio Hernández, para analizar en detalle a su rival del miércoles en la capital chilena.