El 2 de diciembre de 2010, la Fifa anunció que Rusia sería la sede de la edición 21 del Mundial de Fútbol. Y desde ese momento el país entero comenzó a prepararse para la máxima cita del deporte.
En la elección superó a siete candidaturas más, las conjuntas España-Portugal y Bélgica-Holanda, además de las que presentaron Inglaterra, Estados Unidos, Japón, México e Indonesia.
Según el ministro de Deporte y presidente del comité organizador del evento, Vitaly Mutko, quien hizo una presentación para los medios de comunicación previa a la final de ayer entre Alemania y Argentina, “tenemos garantizada la construcción de los 12 estadios. Estarán listos en 2017, para la Copa de las Confederaciones. Vamos a abrir el país a los aficionados de todo el mundo, que no necesitarán visa para ingresar durante el evento”.
El Mundial de Rusia se disputará entre el 8 de junio y el 8 de julio de 2018 en 11 ciudades: Moscú, San Petersburgo, Kaliningrado, Volgogrado, Kazan, Samara, Sochi, Rostov del Don, Saransk, Nizhni Vovgorod y Ekaterinburgo, esta última la única ubicada en la parte asiática del país. Todas las demás están al occidente, en territorio europeo.
El estadio olímpico Luzhniki de Moscú acogerá las ceremonias de inauguración y clausura. Justo después del Campeonato Mundial de Atletismo del año pasado, en el que la colombiana Caterine Ibargüen logró el título en la prueba de salto triple, comenzaron las obras de remodelación del que será el máximo escenario del evento.
El costo estimado es de US$20.900 millones, financiado por mitades entre el Gobierno y la empresa privada, aunque los analistas aseguran que la cifra podría incluso duplicarse teniendo en cuenta los US$51.000 millones que se estima costaron finalmente los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, el año pasado.
El presupuesto federal cubrirá los gastos de la construcción de los estadios, cuatro de ellos ya listos, así como los campos de entrenamientos.
“A pesar de que tenemos una gran extensión, mayor aún que la de Brasil, los recorridos van a ser más cortos, porque tratamos de que las sedes fueran cercanas. Los viajes se podrán hacer por tren de alta velocidad, bus o avión”, agregó el dirigente.
El objetivo en el aspecto deportivo es llegar al menos a semifinales y tanto Rusia como Capello tienen tiempo para prepararse. No obstante, el gran reto del país es organizar un gran Mundial y recuperar la imagen y el prestigio que tuvo en la segunda mitad del siglo pasado, cuando era considerada una superpotencia económica, cultural y deportiva.
Para Colombia también arranca un nuevo proceso, aunque todavía no se sabe si con José Pékerman al frente. Las eliminatorias suramericanas, ahora con Brasil incluido, comenzarán en septiembre de 2013 y darán cuatro cupos directos a Rusia 2018 y uno al repechaje, que será ante un rival asiático.