La destitución el viernes del mayor responsable del fútbol chino, por su implicación en una red de apuestas ilegales, marca el peor momento en China de este deporte, arruinado por la corrupción institucional, la decadencia de los jugadores y la desidia de los aficionados.
La Administración General de Deportes de China anunció el viernes el cese de Nan Yong, director de la rama futbolística de la institución y vicepresidente de la Asociación China de Fútbol (CFA), un día después de declarar ante la policía. Nan también fue desposeído de la vicepresidencia de la CFA, al igual que el también vicepresidente Yang Yimin, llamado a declarar ante la policía junto al principal responsable del colectivo arbitral, Zhang Jianqiang.
La implicación de tres de los principales responsables del fútbol chino en el escándalo ha revolucionado a la prensa china, y diarios como el oficial China Daily adelantan que Nan podría ser condenado a muerte si se prueba su participación en redes de apuestas ilegales y compraventa de partidos.
Entretanto, una vieja gloria del fútbol chino, el ex jugador Lu Cheng (que ganó en los años 80 y 90 diez ligas y una copa asiática con el Liaoning FC), fue el viernes condenado a tres años de cárcel, también en relación con la red de corrupción.