Ordenado, práctico y serio como se lo pidió el técnico José Pékerman, pero también atrevido, encarador y fogoso, pues así siente el fútbol, Juan Guillermo Cuadrado fue una de las figuras de la selección de Colombia en el partido amistoso del miércoles, cuando el equipo nacional derrotó 2-0 a México.
El lateral o volante antioqueño, nacido en Necoclí el 26 de mayo de 1988 y formado en las divisiones menores del Independiente Medellín, le presentó sus credenciales al nuevo estratega tricolor y de paso comenzó a pedir un cupo en la plantilla titular para los dos próximo duelos de la eliminatoria, contra Perú y Ecuador, como visitante.
“Fue una buena presentación. Sobre todo porque lo hicimos ante un rival de pergaminos, de trayectoria. El resultado nos sube el ánimo y nos ilusiona para lo que viene”, dijo el futbolista, que este año juega a préstamo en el Lecce, pero cuyos derechos son propiedad del Udinese.
Justamente ayer, después de su brillante actuación en Miami ante los manitos, el diario italiano Tuttosport reveló que el Inter de Milán está interesado en Cuadrado. Pese a que Maicon es considerado uno de los mejores laterales del mundo y seguramente seguirá en el Inter para la próxima temporada, el club pretende renovar ese sector del campo. Su principal objetivo es el chileno Mauricio Isla, también del Udinese, un jugador que le gusta mucho al presidente nerazzurro, Massimo Moratti.
Sin embargo, la buena campaña de Cuadrado con el Lecce, su corta edad y menor valor, convierten al colombiano en una gran alternativa, pues según el periódico, Iván Ramiro Córdoba lo ha recomendado.
Al respecto, Cuadrado no dijo nada al final del juego contra México, pero sí dejó claro que está pasando por un gran momento futbolístico. “Por fortuna he logrado tener continuidad, algo que me faltó un poco en los dos años anteriores. Los partidos te van dando experiencia, madurez y jerarquía”, dijo.
Y eso se le notó. Cuadrado, que comenzó a jugar competitivamente en el Atlético Urabá, se notó tranquilo y confiado contra los mexicanos, marcó un gol y estuvo a punto de conseguir uno más. “La verdad es que fue un golazo, una jugada colectiva en la que hicimos como 15 toques y que logré definir bien. Llegó en un momento en el que nos estaban acosando y les bajó la moral, así que tiene un valor especial”, señaló. Sobre la brillante acción en la que eludió a tres rivales y remató al arco de Guillermo Ochoa, explicó: “Me gusta jugar de afuera hacia adentro y llegar perfilado, le pegué muy bien, pero el arquero alcanzó a sacarla”.
Con cautela, Cuadrado admitió que “arrancó bien el nuevo proceso, pero todavía falta mucho camino por recorrer. Lo importante ahora es prepararnos bien para los dos próximos juegos de eliminatoria, que son los que valen”.
Y sobre la actuación de Colombia en la eliminatoria admitió que “perdimos puntos vitales en casa, el empate contra Venezuela y la derrota con Argentina nos dolieron mucho, pero todavía confiamos en que vamos a clasificar. Este grupo tiene muchos argumentos para pelear el cupo a Brasil 2014 y la convicción de que allá vamos a estar”.