Cuando está de vacaciones, Dahwling Leudo vuelve a Quibdó. Volver tiene que ver casi siempre con buscar la mismas cosas: el calor, la gente, el río, la alegría, el acento propio. Bogotá (y Leudo parece saberlo bien) puede ser un ejercicio de nostalgia. Para quienes no nacieron en la ciudad, las añoranzas y los recuerdos pueden ser infinitos, expansivos.
“Todo, lo extraño todo”, dice Leudo, el mediocampista chocoano de La Equidad, el equipo que disputará la final de este torneo ante Nacional (la ida será el domingo en Bogotá). Por antonomasia, porque a veces una parte puede representarlo todo, la música parece atrapar toda esa nostalgia. Y definirla. Las raíces pueden estar en la cadencia, en la síncopa, en el baile.
“La chirimía es fundamental para un chocoano”, afirma con la voz pausada pero firme. Y lo es para él, sobre todo para él: cada vez que va de visita a la tierra, disfruta del ritmo más representativo de Chocó. “Al chocoano que no le guste la chirimía… la verdad, no es chocoano”, sentencia.
Él lo sabe. Como también sabe que el miércoles, cuando eliminaron a Millonarios, dieron otro gran paso hacia el título. Tal vez uno definitivo. “Fue un partido complicado”, señala. “Era bastante parejo: iba a ganar el que tuviera más físico y más oportunidades, y en eso fuimos superiores”. Para Leudo, gran parte de la victoria pasó por la cabeza. “Siempre estuvimos en pie, convencidos de lo que tenemos y de lo que hemos hecho y del trabajo que hemos realizado”.
Desde luego, enfrentar al verdolaga es otra historia. Más allá de la final, es un equipo con tradición, que busca imponer sus condiciones. “Vienen a buscar su partido y un buen resultado”, reconoce. “Nosotros tenemos que estar tranquilos y manejar las cosas con calma. Son dos partidos y ganará el que más calmado esté, el que mejor controle las emociones”.
Cuando habla de Nacional, habla con respeto, con algo que parece ir más allá de la mera cortesía. “Va a ser difícil porque es un equipo que maneja muy bien los tiempos, que tiene muy buenos delanteros, muy complicados”, apunta. Y se detiene: “Es un equipo grande, además. Hay que tener mucho cuidado”.
Con la que empezará a disputar este domingo, en el estadio Metropolitano de Techo, Equidad llegará a su tercera final. Las dos anteriores (una precisamente ante el cuadro paisa y la otra frente a Júnior, el año pasado) las perdió. La tercera es la vencida. Las palabras de Leudo son un reflejo de esa sensación, acaso también de esa necesidad. “Sí, ya es hora. Creo que hemos mejorado y sabemos de lo que podemos ser capaces. Vamos a tomarlo con tranquilidad. Hay que dar un paso, pero un paso firme”. Al margen de eso, las frustraciones por las derrotas anteriores podrían servir como una motivación. “Saber que pudimos, que la teníamos ahí y no se nos dio: eso nos llena de ansias, de ganas de mejorar y hacer las cosas de otra manera que nos lleve a la victoria”, analiza. La esperanza (y es posible escucharlo en su voz) es clara: “Vamos a salir adelante en esta”.
El volante de21 años, que arrancó en el fútbol jugando para Ciclones Quibdó (de ahí pasaría a la escuela de Alexis García, en Medellín), espera “un partido abierto, en el que los dos vamos a jugar al fútbol y vamos a entregarlo todo”. Y agrega: “Hay que estar muy concentrados atrás, cerrarles los espacios y no dejarlos progresar, obligarlos a jugar al pelotazo, porque es un equipo al que le gusta manejar el balón”.