La Organización Mundial de la Salud, OMS, afirmó este domingo que un virus altamente infeccioso, responsable de la muerte de 24 infantes en China, no representa una amenaza para los Juegos Olímpicos de Beijing a pesar de que es muy pronto para determinar si ha llegado a su punto crítico.
El brote del enterovirus 71, que ocasiona ampollas en manos, pies y boca, es otro de los dolores de cabeza para el gobierno comunista al tiempo que se prepara para los Juegos Olímpicos, empañados con el descontento de los tibetanos en China occidental y un relevo internacional de la antorcha interrumpido por manifestaciones.
“No veo que sea en absoluto una amenaza para las olimpiadas o cualesquiera otros acontecimientos próximos… Esta es una enfermedad que afecta principalmente a los niños pequeños”, expresó el titular de la OMS en la capital china, Hans Troedsson, en una conferencia de prensa.
Troedsson dijo que el virus generalmente alcanza su mayor impacto en junio y julio, de modo que estos brotes ocurrieron antes de lo normal, lo que significa que aún podría haber un aumento en las infecciones en tanto el clima aumente su temperatura.