El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El David del Goliat

Los ibéricos, infinitamente superiores a Honduras, apenas la pudieron vencer con los goles de Villa.

21 de junio de 2010 - 04:58 p. m.
PUBLICIDAD

Cualquier derrota duele, pero no hay peor que aquella que, aparte de advertirse, no presenta oposición alguna y termina despertando, antes que vergüenza, lástima. Y eso fue, acaso, lo único que se pudo sentir anoche por Honduras en el Ellis Park de Johannesburgo.

Por más que la diferencia entre la selección centroamericana y España fuera evidente incluso antes del Mundial, desde siempre, si se quiere, y hasta sobrara comparar una nómina con otra, en Sudáfrica no se recordará propiamente a los de Reinaldo Rueda por pundonor ni nada que se le parezca.

La superioridad ibérica fue tal, que éste ni siquiera podría compararse con el caso de David y Goliat; más bien los dos se unieron para dejar a los catrachos con las maletas listas para el regreso, ya que sólo las matemáticas impiden que el tiquete se confirmara desde anoche (deben golear 4-0 a Suiza y que Chile gane para estar en octavos).

Apenas dos goles de David Villa reflejaron la abismal distancia, y si la mejor forma de respetar a un rival en el fútbol es venciéndolo sin contemplación alguna, entonces España fue demasiado descortés con Honduras, porque la perdonó una, dos, cuatro y muchas más veces.

Y eso que los de Vicente del Bosque tuvieron un solo punta, porque si el ‘Guaje’ resolvió y hasta se dio el lujo de botar un penalti, su complemento nunca lo fue, pues ‘El Niño’ Torres sigue sin crecer en esta Copa del Mundo.

Honduras, por su parte, ni ha nacido, y con razón Reinaldo Rueda lució desencajado y sobre todo indefenso desde la raya, como su equipo mismo en el terreno de juego, donde las camisetas rojas abundaron en el área hondureña con demasiada libertad, esa que tanto le reclamó el colombiano a sus dirigidos después de la derrota en el debut.

Sueltos estuvieron, pero del susto, y sólo porque el rival perdonó demasiado, la humillación fue mínima, e irónicamente Honduras, que vino a estrenarse mundialmente contra los españoles, por allá en junio de 1982, este lunes, de nuevo con los ibéricos al frente y en el sexto mes para completar la coincidencia, vino casi a decir adiós.

Los de Vicente del Bosque, en cambio, volvieron a la Copa sin las efugios del principio, pero igual les espera el líder, Chile, el viernes en Pretoria, donde la obligación de triunfo medirá la Real intensidad de esta ‘Furia’.

Ver todas las noticias