Pelé, según informó la agencia oficial china Xinhua, criticó con dureza el estado actual del fútbol, donde, según afirmó, se acusa “una gran falta de lealtad y un interés exclusivo por el dinero, al tiempo que se olvida el amor por el juego y por el equipo”. El brasileño, de 70 años, jugó 19 de sus 22 temporadas en activo en el Santos brasileño antes de marcharse a la liga estadounidense, donde defendió los colores del equipo al cual hoy preside. El pertenecer al mismo club durante tantos años llevó al ex jugador a calificar a aquellos que cambian de equipo con frecuencia y que en cada presentación afirman amar a la institución, como “personas de las cuales hay que dudar sobre la veracidad de sus sentimientos”. El brasileño avisó de que la deriva que ha tomado este deporte puede ser “peligrosa para el fútbol del futuro”, ya que muchos jugadores se centran “única y exclusivamente en el dinero”.