“En el tenis debería existir el empate”. Es la frase que debe pasar por las mentes del francés Nicolás Mahut y del estadounidense John Isner, quienes nunca se imaginaron que un partido que cumplía la programación de la primera ronda de Wimbledon iba a cambiar sus vidas, al convertirse es un verdadero campo de batalla, con tres récords mundiales incluidos.
Con 10 horas de juego y cinco sets acuestas, en un empate histórico de 59-59, lo más sorprendente de todo es que el partido, que comenzó el martes y debió ser corrido para este miércoles, nuevamente fue pospuesto para este jueves por falta de luz.
Isner y Mahut habían empatado a dos sets en la noche del martes cuando el juez se vio forzado a postergar la contienda, justo antes de iniciar la quinta manga. Sin embargo, al reanudarse este miércoles, nadie esperaba que sería suspendido por segunda vez y por la misma razón, para así romper el récord del partido más largo de la historia del tenis mundial, tras superar a los franceses Fabrice Santoro y Arnaud Clement, de 6 horas y 35 minutos, en el Roland Garros 2004.
Así mismo, el asombro y la expectativa crecían conforme los jugadores se acercaban a romper una marca más, la de más juegos disputados en el quinto set de un partido, marca que ostentaban el italiano Pietrangeli y el yugoslavo Pilic, con 46 juegos, la cual, efectivamente, este miércoles fue superada ampliamente, con un total de 118 (59-59), y que puede seguir aumentando debido a que la opción de que sus servicios sean quebrados no está en la cabeza de ninguno de los dos. La prueba de eso fue el número de aces, que también llegó a cifras inimaginables dada la duración del duelo: Mahut lleva anotados 94, mientras que Isner ha conseguido 98 directos.
Aunque a los dos el tiempo, la presión y la condición física les jugaron en contra este miércoles, también coincidieron en hacer del 23 de junio de 2010 un día histórico, e incluso pueden seguir rompiendo marcas este jueves.