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En España a falta de Niño, bueno es Pedrito

El extremo del Barcelona se convirtió en la cuota de desequilibrio.

08 de julio de 2010 - 03:36 p. m.
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De Vicente del Bosque pueden decir cualquier cosa, menos que ha dejado de brindarle respaldo a Fernando Torres, quien llegó con signo de interrogación a Sudáfrica y el seleccionador ibérico se encargó de cambiarlo por uno de admiración.

El Niño fue duda para el Mundial por una lesión que le impidió rematar la Premier con el Liverpool, pero nunca del entrenador que lo puso de primero en la lista y sin el ritmo suficiente que cualquiera necesita en la alta competencia, también ha estado en todos los partidos de ‘La Roja’ en la Copa.

Fue titular contra hondureños, chilenos, portugueses y paraguayos, pero el gol nunca apareció y cuando el nueve esperaba encontrarlo frente a Alemania, Don Vicente lo dejó en el banco para darle paso a Pedro Rodríguez, Pedrito, la nueva joya del Barcelona.

El extremo canario fue sorpresa de la convocatoria sudafricana por ser uno de los tres debutantes entre los 23 —junto con Víctor Valdés y Javi Martínez—, condición que justo frente a una potencia y en busca de la primera final mundialista de la historia, no dejaba de ser un riesgo, así en cuartos hubiese alcanzado a mostrar algo de ese fútbol pícaro y atrevido por la banda derecha.

Pero una vez dejó mano a mano a David Villa en la primera pelota que tocó, nadie extrañó a Torres y al igual que Del Bosque, todos pusieron las fichas en el escurridizo número 18 que resultó incontrolable para los teutones. ¿Se lo habrá aprendido a Messi?: “Algo seguro que se te pega (risas), pero Lio es más impredecible aún, es un fuera de serie”, soltó entre risas el nacido en Santa Cruz de Tenerife y a quien descubriera Pep Guardiola en el Barça B, en su primera campaña como entrenador.

Confiesa, además, que fue el primer sorprendido cuando se vio entre los 11, pero luego se metió “mucho en el partido porque todos lo estaban y de hecho es una de las fortalezas de este grupo, porque lo están no sólo los que juegan sino los del banquillo también, somos un equipo fuerte y eso me deja contento, aunque falta lo más importante, que es el domingo”.

Igual, no se la creía y la dicha la convirtió en un mensaje de texto, el cual tuvo como destinataria a su novia, quien vino desde España, como también sus padres, para “acompañarme y por sobre todo a la selección, no a verme jugar, pero ahora se dan las dos cosas y eso me hace feliz sin duda”.

Lo será aún más si levanta la Copa, aunque sabe que al frente estará Holanda, “un equipo bastante fuerte, difícil, con jugadores que saben mucho con el balón, como Robben, Sneijder o Van Persie, así que será complicado superarle y más por tratarse de una final”.

Por eso está prohibido fallar, como le pasó contra los alemanes, cuando perdonó estando “solo, me confié al hacer el recorte, el defensa me quedó encima y la pelota se me fue”, negándole de paso la opción a Torres que tenía el arco de frente y a quien no vio, “porque si lo hubiese hecho, se la habría pasado sin pensarlo”.

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Ahora el que se lo pensará es Del Bosque, si vuelve a apostarle a Pedrito o le da a El Niño la opción de que grite cuando más se necesita. Y sea cual sea la decisión, el debutante sabrá esperar, porque si algo está claro, es que desde su asomo en la primera azulgrana demostró que sabe lo que es competir, pero sobre todo, ganar.

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