Con los días plomizos que por estos días abundan en Bogotá, cuesta levantarse, la energía no es la misma que si el sol alumbrara la mañana, pero Jhon Eduis Viáfara tiene motivos suficientes para saltar rápidamente de la cama.
El cielo encapotado de la capital inmediatamente transporta al mediocampista de Equidad “a todo lo que se vivió en Inglaterra, porque cuando amanece lloviznando, la ciudad se parece al ambiente de allá y por eso molesto mucho a mis compañeros diciéndoles que allá sí hay invierno; acá es verano”.
Sonríe, y mucho, en esta nueva etapa profesional, porque además de una metrópoli, también encontró “una familia, arropada en un gran equipo, guiado por un excelente cuerpo técnico que ha mezclado bien la experiencia con la juventud”.
Confiesa, eso sí, que Bogotá no estaba en sus planes. “La prioridad era quedarme en Manizales, pero uno no puede estar en un lugar donde no tienes el apoyo necesario, y en Equidad hallé lo que me hacía falta, sobre todo la tranquilidad para trabajar y vivir. Pensaba en los trancones y el estrés de los bogotanos, pero desde el primer día que llegué he visto una ciudad desarrollada y acogedora”.
Se siente cómodo, a gusto, como lo estuvo en Inglaterra, donde “dejó amigos, muy buenas relaciones y fortalecimiento en lo personal y profesional a través de una cultura distinta a la nuestra, con muchas enseñanzas de la gente, como por ejemplo que, a pesar de tener muchas cosas, nunca pierde la humildad ni el espíritu de competencia, se entrena a tope, independientemente de lo obtenido”.
Luego de casi tres años en territorio británico, primero en Portsmouth y luego en Southampton, sigue a sus ex equipos a la distancia y no hay día que no encuentre un correo de “un hermano como lo es (Trésor) LuaLua, con quien nos entendimos muy bien en el ‘Ports’ (en 2007), así que lamentamos a la distancia el descenso del equipo y me invitó a su matrimonio, que será en junio en Congo”.
Y tras esa experiencia no duda en afirmar que “Equidad es lo más parecido a la estructura europea, empezando porque en este club la única preocupación es por jugar, del resto se ocupan y te cumplen a cabalidad los directivos. Las instalaciones son impresionantes, con unos campos impecables, un gimnasio bien dotado, la zona húmeda, en fin, hasta colegio tenemos para nuestros hijos y por eso todos los días dejo a la mayor en clase (María Selene, cuatro años), entreno y luego almorzamos juntos”.
Por eso y otras razones más, “cuando uno llega a este equipo se enamora, quiere quedarse y lo invita a dar lo mejor”. Y hoy sí que deberá hacerlo cuando el asegurador reciba a Nacional en El Campín (6:20 p.m., RCN) con la obligación de triunfo compartida para mantener opciones de clasificar a la semifinal del rentado.
“No hay nada más lindo que disputar los dos últimos partidos y este equipo tiene con qué hacerlo”, asegura Viáfara, quien a sus 31 años pudo ir esta temporada a Perú, Argentina, Estados Unidos y hasta Grecia, pero decidió quedarse porque “el ‘profe’ Carlos Valencia (asistente técnico del equipo bogotano), quien fue el que me ayudó a pasar de la defensa al medio, me habló de lo que era este club”.
Panelo le dejó la inquietud y luego el propio entrenador, Alexis García, lo convenció con una sola frase: “ ‘Siempre he deseado dirigirte’, me dijo, entonces no dudé en venirme y hoy me doy cuenta de que el destino y Dios me tenían guardado este premio llamado Seguros La Equidad”.