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«Es el día más feliz de mi vida»: Éider Arévalo

Apenas con 17 años, Eider Arévalo hace historia en el atletismo. Atrás quedaron los días sin un peso en el bolsillo.

16 de mayo de 2010 - 03:55 p. m.
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Partió hacia territorio mexicano casi que en el anonimato. La cita estaba pactada en Chihuahua, norte de México, para participar este fin de semana en la Copa Mundial de Marcha, categoría Sub 20. Sin bombos ni platillos ni prensa que lo despidiera, el atleta bogotano Éider Arévalo partió la semana pasada en silencio, eso sí, con la idea fija de traerse para Colombia la medalla de oro.

Y a fe que cumplió a las mil maravillas. Tras cumplir una carrera de menos a más, este atleta de apenas 17 años repuntó en la segunda mitad del recorrido y con admirable cierre se subió a lo más alto del podio en la prueba de los 10 kilómetros, con un tiempo de 42:13, nueva marca nacional. La anterior estaba en poder suyo con 42:23.

Estudiante de grado once en el colegio Floridablanca, Arévalo pasó la primera mitad en tercer lugar con un tiempo de 21:08 minutos y llegó fuerte a los últimos 400 metros, en los que rebasó al chino Zelin Cai, medallista de plata.

Arévalo, quien ahora sueña con repetir tal hazaña en agosto próximo en los Juegos Olímpicos de la Juventud, en Singapur, conquistó así la primera medalla de Colombia en una Copa Mundial de marcha. “Es el día más feliz de mi vida. Ser campeón mundial no es cualquier cosa, sin embargo, ojalá haya algo mejor, el título en los Olímpicos de la Juventud”, le dijo a la Agencia EFE.

Éider comenzó con el atletismo a la edad de los 11 años. Aunque nació en Bogotá, debido al trabajo de sus padres, ha vivido en Cali y en Pitalito (Huila). Hace un año, sin embargo, y con la idea de perfeccionar sus entrenamientos, regresó a la capital, donde vive con su papá, quien trabaja en la construcción. A su corta edad, Arévalo ya había ganado cuatro títulos internacionales: Centroamericanos en México 2009, y Suramericanos en Chile 2007 y Bolivia y Brasil 2010.

Su entrenador es Fernando Rozo y hoy en día recibe un auxilio de transporte del IDRD. Gracias a ello no se volvieron a repetir los días en los que no tenía ni un peso para coger el bus para ir a entrenar ni para comprar una bolsa de agua. Ahora, con el título mundial, espera que se le abran más puertas y que mientras siga sus duros entrenamientos (de lunes a domingo) pueda entrar a la universidad a estudiar alguna ingeniería y poder ingresar a la Fuerza Aérea.

Ayer, en la misma Copa Mundial, el colombiano Luis Fernando López terminó en el quinto lugar en los 20 kilómetros.

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