Lo había confesado en la conferencia de prensa previa al partido: “Será lindo marcar en la Champions, aunque lo más importante es que el Porto gane; lo de menos es quién convierta”. Y a Falcao García se le cumplió el deseo, completico, y para su dicha absoluta, gracias a un gol que hoy todavía le da la vuelta al mundo.
Ni en el mejor de los sueños, el colombiano habría podido imaginar que su primer festejo en la Liga de Campeones traspasaría la red del Atlético de Madrid para ingresar a la galería de los mejores del torneo de clubes más importante del mundo.
Más allá de que el tetracampeón portugués encontrara en el arquero David de Gea un verdadero obstáculo, empatar a 15 minutos del final, y en casa, complicaba el panorama en el Grupo D, pero bastó con que Hulk insistiera con un doble remate en el área colchonera y que su segundo intento terminara siendo un centro, para que el 9 albiazul lo transformase en arte.
Con un taco al que le sobraba picante y sobre todo técnica, Falcao desató la locura en el estadio Do Dragao, en el que poco importó que Rolando aumentara para el 2-0 definitivo, porque el partido en realidad terminó a los 30 del complemento con una joya que nunca dejará de brillar por su autenticidad y diseño.
Igual con su característica lucha, el colombiano tuvo cómo aumentar en un cabezazo que sólo los reflejos del meta rival pudieron cambiarle el destino de gloria. Era el hombre del partido, foco de todos los flashes y por eso a dos minutos del final, el técnico Jesualdo Ferreira le reconoció tanto esfuerzo y semejante perla en el preciado triunfo, y lo excluyó del campo.
El argentino y también atacante Ernesto Farías, quien lo relevó, fue el primero en aplaudirlo al borde del campo, en el inicio de una ovación interminable a la que se unieron las felicitaciones de sus compañeros y en especial, el reconocimiento de los dos compatriotas que le acompañaron ayer en el gramado portugués.
Y es que aparte de fundirse en un abrazo con Fredy Guarín, quien ingresó a los 21 del complemento en lugar de Tomás Costa, Luis Amaranto Perea, rival ayer y con el que estará la próxima semana en Medellín para preparar los dos últimos juegos de la eliminatoria, también se unió a los elogios camino al vestuario.
El zaguero que ofició de nuevo como lateral derecho no tuvo un buen juego, sobre todo cuando el brasileño Hulk lo encaró. Además, el defensor rojiblanco vio la tarjeta amarilla a los tres minutos del complemento.
Perea fue el único de los tres nacionales que disputó todo el encuentro y así lo había hecho en la primera jornada, pero Falcao en sólo 124 minutos de juego en dos partidos ya celebró y permitió que Porto ahora se convierta en escolta del líder Chelsea en la cuarta llave de la Liga.
Los ‘Dragones’ son segundos con tres puntos, la mitad de los que suman los londinenses, y ahora deberán afianzarse en zona de clasificación el próximo 21 de octubre, cuando reciban al Apoel, mientras en el Stamford Bridge de Inglaterra chocarán dos realidades distintas, porque el primero se medirá al colero Atlético.
Todavía restan cuatro jornadas y no hay sentencia alguna, pero en Porto ya empieza a vislumbrar la segunda fase de Champions, porque mientras Falcao siga en la media de casi gol por partido —suma seis en ocho juegos—, la ilusión de llegar lejos en Europa podrá mantenerse intacta.