Con una remontada en el último lapso del partido, América de Cali venció 2-1 a Rionegro en el marco de la fecha 16 de la Liga Águila. Todavía se aferran a las matemáticas, sinónimo de milagro en la cúpula escarlata.
El equipo vallecaucano llegó varias veces al área rival, pero sin contundencia. No halló los caminos, las maneras. Desde el comienzo del partido (8′) le tocó remar contra corriente debido al gol de Osorio Botello, quien prendió el incendio en el estadio Pascual Guerrero.
Las llamas quemaron por 75 minutos. A punto de eliminar al América de Cali. A los 83 minutos, el juvenil de 28 años Jhon Quiñones le ganó la carrera a la defensa antioqueña tras un centro de Pedro Franco y de cabeza anotó el empate. Los escarlatas salieron de cuidados intensivos.
Y salieron a buscarlo. A los 89 minutos, Fernando Aristeguieta de cabeza anotó el tanto agónico del triunfo que hizo que el América aún no esté muerto en la liga. Llegó a 20 puntos y necesita ganarle a Junior, Once Caldas y La Equidad junto a una combinación de resultados de sus rivales para soñar con clasificarse a los cuartos de final. Camino rocoso.
Uno de esos adversarios es Rionegro, de buena campaña, que registra 25 puntos sembrado en la octava casilla. Los escarlatas se aferran al milagro.