¿Ese título fue la confirmación de que el fútbol colombiano cambiaba?
Siento que es un hecho tangible que marca un momento histórico de un equipo de Colombia y de jugadores colombianos.
¿Qué es lo que más destaca de ese Nacional?
La amistad y el trabajo coherente de grupo, un grupo formado por los jugadores, los técnicos, los directivos, la afición y la prensa que siempre nos acompañó, todo dentro de un marco de respeto.
¿Cómo vivió los penales?
Con la angustia y la incertidumbre que este tipo de definiciones genera.
¿La procesión de esa angustia prolongada fue por dentro?
En realidad no lo sé porque ya han pasado 20 años de aquella sensación, pero diría que estuvo bien manejada.
¿En algún momento pensó que se le escapaba la Copa?
No, pero el momento en que debía patear René fue el más angustiante sin lugar a dudas, ahí era todo.
¿Lo emocionaban más las atajadas de Higuita o lo angustiaban peor los penales desperdiciados?
Los penales desperdiciados, porque René hacía su trabajo y estaba muy lúcido.
¿Haber dado la vuelta olímpica en Bogotá y no en Medellín le dio un tinte especial al festejo?
Sí, entre todos nosotros lo consideramos como un factor de motivación adicional.
¿En el Atanasio habría sido distinto?
No lo sé, el destino lo quiso así y también fue bueno en Bogotá porque es la capital.
De aquella campaña, ¿cuál partido lo marcó y por qué?
Todos. Cada uno fue un escalón para agarrar la Copa. Por ejemplo, los de la primera fase resultaron una apuesta a la planificación, ya que sirvieron para tomar nuestra mejor forma y encarar luego los juegos de ida y vuelta que fueron verdaderas finales.
¿Guardó la medalla o la regaló?
La tengo guardada. Esas preseas con el tiempo se convierten en caricias que uno se regala al contemplarlas.
¿Se ha puesto a pensar por qué varios de los que dieron la vuelta hoy ya no están con nosotros?
No, creo en Dios y en el diseño de nuestras vidas, nada más.
¿En Tokio notó aún más la magnitud del logro alcanzado?
Disfruté estar en Tokio, la Libertadores ya era pasado y por eso fue frustrante no haber podido ganar la Intercontinental, que era nuestro objetivo.