Lo que menos importó fue el resultado del partido que disputaron Junior y Barranquilla, toda vez que los hinchas del conjunto ‘tiburón’ fueron los protagonistas al provocar fuertes disturbios que dejaron a dos agentes de la Policía heridos.
El enfrentamiento se produjo cuando la Policía intentó desalojar de las graderías a varios hinchas que ingresaron al estadio Romelio Martínez sin cancelar el valor de la boleta ($5.000).
Los fanáticos se enfrentaron a los agentes con piedras, palos y diversos objetos con los que intentaban evitar ser sacados de las graderías, pero al final fueron desalojados.
La Policía retomó el orden público tras capturar a 17 de los menores agresores y a siete adultos.
En las horas de la noche los jóvenes fueron entregados a sus padres, pero los adultos continuaron detenidos mientras se les judicializa por alterar el orden público.
Al final el juego se pudo llevar a cabo sin problemas y el resultado fue un empate sin goles entre los conjuntos barranquilleros.