Tras una pobre gestión, en la que su proyecto bandera (los derechos internacionales de televisión) les dio cero utilidades a los clubes profesionales, Jorge Enrique Vélez salió, el pasado viernes, de la presidencia de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor). Eso sí, no partió con las manos vacías: con una indemnización de $600 millones.
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Y el sábado se continuó con la asamblea de la Dimayor, que duró poco más de doce de horas, y en la que, según le dijo Carlos Mario Zuluaga, presidente de La Equidad, a este diario, “hubo una unidad total entre todos los clubes para la toma de decisiones y se respiró un nuevo aire. Esperemos que sea en pro del bien del fútbol colombiano”. Todo en el marco de los tiempos con mayores diferencias y división en la historia del fútbol colombiano.
En dicha reunión se decidió que se continuará con la Liga BetPlay —suspendida por la pandemia—, de la que se habían disputado ocho jornadas. Su reanudación quedó pactada para el 30 de agosto. Es decir, solo se disputará este torneo en lo que resta de 2020.
El sistema permanece intacto: luego de completadas las veinte fechas de la fase todos contra todos, los ocho primeros de la tabla clasificarán a los cuadrangulares semifinales. El primero de cada grupo avanzará a la gran final.
Sin embargo, la gran novedad es que los doce equipos que no clasifiquen a las fases finales se instalarán en otros tres cuadrangulares, y tanto el primero de cada zona como el mejor segundo disputarán llaves de semifinal y una posterior final. El ganador de esa liguilla se enfrentará a la escuadra que por tabla de reclasificación le corresponda el cupo de Colombia n.° 4 para la Copa Sudamericana, y el vencedor accederá a ese torneo continental, que también jugarán el campeón de la Copa BetPlay y los tres primeros en la reclasificación, que no posean cupo a Libertadores. Todo porque no sería rentable jugar solo once partidos para los equipos que no clasifiquen a los cuadrangulares.
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A la Copa Libertadores irán el campeón y el subcampeón de la Liga, así como el mejor ubicado en la tabla de la reclasificación, que no sea uno de los dos anteriores.
Pero quedaron muchas cosas por resolver. Hoy seguirán las reuniones para acordar el desarrollo de la Liga Femenina, un tema que se sigue dilatando y del que aún quedan muchas dudas, así el Ministerio del Deporte se haya comprometido con $1.400 millones para realizarla. También quedan asuntos por aclarar, como la relación con los patrocinadores, temas de descensos y algunos estatutos.
Mientras tanto, la silla presidencial seguirá vacía hasta el próximo 7 de agosto, cuando en una asamblea extraordinaria definan al reemplazo de Vélez. El nuevo presidente de Dimayor deberá resolver la puja por la administración del dinero de los huevos de oro: los derechos de televisión.