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Millonarios sigue sin conocer la victoria

Aunque Gerardo Bedoya levantó el ánimo albiazul, gracias a un soberbio tanto, Millonarios no logró mantener la ventaja ante un ordenado Quindío que, gracias a un autogol de Iván Hurtado, se llevó un valioso empate (1-1) de Bogotá.

16 de febrero de 2009 - 01:37 a. m.
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Más de 65 minutos necesitó Millos para poner a celebrar a su fanaticada, pero un nuevo error de Iván Hurtado acabó con la alegría azul en las graderías.

Luego de un primer tiempo aburrido, en el que la propuesta del visitante fue muy discreta y en el que la ofensiva del local estuvo bastante floja, llegó una segunda parte muy animada, con goles, errores y atajadas dignas de los aplausos para los arqueros.

Millonarios intentó imponer las condiciones nuevamente y lo logró. Quindío lució desesperado en los primeros minutos del segundo tiempo. Los del eje cafetero se dedicaron a rechazar balones y nada más.

Pero fue así como crearon claras opciones de gol. Danny Santoya desperdició, en dos ocasiones, la oportunidad de poner arriba en el marcador a la visita. Primero fue su mala puntería, y luego las destacadas actuaciones del portero Óscar Córdoba, las que frustraron la celebración quindiana.

En cambio, Bedoya se tomó confianza para cobrar un tiro libre al borde del área y acomodar el balón en uno de los ángulos de la portería de Alejandro Otero para poner el primer gol de Millos (m. 66) ante su afición.

Eso provocó que los pocos hinchas que llegaron al estadio El Campín pudieran liberar ese grito de gol que tenían atragantado desde el minuto inicial.

Tras la anotación, Millos tuvo varias opciones de aumentar la cuenta, pero si antes estuvo atento Córdoba para defender su portería, el turno fue para Otero, quien estuvo más que acertado para desviar balones con dirección de gol.

Quindío, al verse abajo en el marcador y arrollado por el impulso que tomaron los de casa, trataron de sacudirse un poco, y con el ingreso de Sebastián Hernández, adelantaron líneas para ir por el empate.

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El esfuerzo no fue en vano, gracias a una desatención en la dupla Córdoba – Hurtado. A seis minutos del final, un tiro libre de costado fue a dar en la cabeza del zaguero ecuatoriano para luego tomar dirección de gol, cuando ya el arquero vallecaucano estaba jugado a mitad de camino.

Al final del partido el técnico de Millos Óscar Héctor Quintabani, reconoció que hubo jugadores que le desobedecieron tácticamente y que no están en nivel de competencia. Además, que "una vez más el equipo poco a poco se fue diluyendo" para ser presa fácil del rival.

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