¡Pies en el suelo! No estuvieron mal, ante el festejado empate de la primera fecha de la Copa Libertadores, los pedidos de serenidad de los hinchas más cautos de Millonarios, que no celebraron a rabiar el tanto de la igualdad de Daniel Ruiz en el partido contra Flamengo. En medio de un Campín que hervía, y que casi se viene abajo con el atronador grito de gol de los 25.000 hinchas que fueron a ver hace una semana el debut embajador en el torneo continental, el llamado a la calma fue importante en medio de una competencia que apenas empieza.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta?
Sobre todo, al mirar su inmediato futuro, bien hace Millonarios en afrontar sus próximos partidos con cautela, pues no tiene por delante ningún juego fácil. El aplanador triunfo en Chile de Bolívar (próximo rival de los bogotanos), por 4-0 contra Palestino, fue un golpe de realidad para el albiazul, que ante la frialdad de la matemática se dio cuenta, rápidamente, de que el empate en casa en un torneo tan corto e intenso, así fuera contra el poderoso club brasileño, sabe a poco cuando los rivales directos cumplen con tanta excelencia su tarea por fuera de casa.
Bolívar no es un rival fácil. En la edición pasada de la Libertadores los bolivianos se despidieron del torneo en los cuartos de final contra Internacional de Porto Alegre. Si bien Beñat San José, el entrenador español que los llevó hasta ahí, ya no está en el equipo, los bolivianos han mantenido su base y bajo el mando del argentino Flavio Robatto, DT que en Colombia dirigió equipos como Cúcuta, Jaguares y Huila, la Academia aspira a repetir la gesta.
Tampoco hay que amilanarse, “ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”. Millonarios también tiene credenciales y proceso para plantar cara. Más allá de los puntos que resignó en casa, un partido que molesta en el análisis porque había con qué ganarlo, lo más valioso del embajador en el empate contra Flamengo fue su nivel de juego, la valentía con la que igualó el marcador (a pesar de jugar con 10 por la roja de Larry Vásquez) y el nivel competitivo que demostró contra un favorito a ganar la Libertadores. Sin embargo, ya más fríos, toca aceptar que el nuevo partido de este jueves es más relevante. Acá se juega mucho. Los colombianos necesitan sumar puntos en Bolivia, un escenario que asusta por la temida altura de La Paz.
Millonarios toma nota del factor altura: ¿por qué se le tiene miedo?
Cuando el cuerpo se enfrenta a la altura, entre más sube, es más fácil que se quede sin oxígeno. La presión barométrica, por el peso de la atmósfera, hace efecto sobre la concentración de los gases. A nivel del mar las partículas están más concentradas y, en palabras fáciles, respirar es más sencillo. Pero al subir, la atmósfera se angosta, el peso disminuye y los gases se dispersan. Con una menor concentración de oxígeno, entre más arriba se esté, más difícil resulta encontrar el aire. De ahí viene el famoso soroche o el mal de altura, que hace tan difícil la práctica deportiva, sobre todo cuando el terreno está cercano o más allá de los 3.000 metros. Así lo explicó a este diario el médico especialista en deporte Juan Carlos Galvis, con pasado en Millonarios y más de 30 años de experiencia práctica en el campo.
La altura es un arma común en los equipos latinoamericanos. Y aunque Quito o Bogotá ya marean a algunos, en Bolivia es peor. No más habría que preguntarle al DIM por su reciente experiencia en la Copa Sudamericana jugando en El Alto, a 4.083 metros sobre el nivel del mar, contra Always Ready. Millonarios tendrá más suerte, pues La Paz está a 3.640. No obstante, advierte Galvis, un cuerpo que no está acostumbrado a esa altura, y se enfrenta de repente a ella, sufrirá sin duda la falta de oxígeno.
La clave para afrontarlo está en el tiempo de preparación. El problema es que tiempo no hay, es una realidad del fútbol actual, con un calendario atiborrado de partidos y sin espacio para el respiro. “Lo ideal para preparar un encuentro en la altura sería una adaptación de tres a cinco semanas. Sin embargo, sabemos que eso no pasa. Cuando no se está adaptado a la altura, se ha demostrado que el cuerpo siente las consecuencias entre el tercer y el octavo día. En esa curva se puede ver que la menor cantidad de cambios ocurren en las primeras 24 horas. Por eso, muchos equipos prefieren llegar el mismo día del partido, para disminuir los estragos”, explicó el médico, que además dirige el posgrado de medicina de la actividad física y del deporte de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud.
Millonarios, que se medirá este jueves a Bolívar desde las 5:00 p.m., llegó a La Paz en la tarde de ayer, tras una breve escala de un día en Santa Cruz de la Sierra. Es un método poco recomendado, explicó el doctor Galvis, ya que: “Al tratar de preparar un equipo en una semana o tres días, lo único que estamos haciendo es exponerlos a unas condiciones más desfavorables, en cuanto al volumen de plasma líquido que hay intravascularmente y diferentes respuestas de la presión y la frecuencia cardíaca. En tan poco tiempo el cuerpo no se adapta y eso hace que, con el paso de los días, no respondamos tan adecuadamente a la altura como se podría”.
Millonarios, obligado a sumar en la Copa Libertadores
En medio de la dificultad que supone la altura, Millonarios llega obligado a sumar. Si bien el empate con Flamengo despertó optimismo, el verdadero rival del cuadro colombiano en el grupo es Bolívar, que si gana llegaría a seis puntos, mientras que el embajador quedaría con apenas una unidad. Sería un escenario terrible, pues tras apenas dos fechas el cuadro bogotano tendría que remontar cinco puntos, con 12 en disputa, y solo seis de ellos en casa.
Tiene a favor que no jugó el fin de semana, gracias a que su partido de Liga se adelantó. Y aunque llega con una nómina más descansada, el embajador agregó a su larga lista de bajas, en los últimos días, el nombre de David Mackalister Silva, que no llega por lesión.
En el primer partido, a pesar de su irregular presente en la Liga local, Millonarios demostró que puede competir. Ahora, en Bolivia, debe revalidarlo. No hay espacio para la derrota.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador