Para ser hincha del Deportivo Cali hay que saber sufrir, eso lo tenía claro Libio Crismariu, un rumano de nacimiento pero colombiano de corazón que se enamoró del equipo azucarero y desde que lo vio por primera vez decidió darle un espacio especial en su vida. Pero en la noche del miércoles 19 de septiembre no aguantó más. Antes del juego de Copa Sudamericana entre el Cali y la Liga de Quito, que se fue a penales y terminó ganando el equipo colombiano por penales gracias a una gran actuación de Camilo Vargas, sufrió un infarto y perdió la vida de manera fulminante en las tribunas del estadio de Palmaseca.
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Se sabía sus nóminas desde 1965 y era era reconocido por su compañía al club en cada compromiso de cualquier competición que fuera. Era socio y constantemente promovía tertulias para hablar de fútbol y de su amado club.
“Rumano de nacimiento, de religión Judía, caleño de arraigo, e hincha del Cali de antaño. Se repasaba las nóminas desde el título en 1965. Murió en su otra casa, en Palmaseca, con la camiseta que cosió a sus entretelas. ¡Descanse en paz amigo Libio!”, es uno de los mensajes que algunos de sus amigos en las redes sociales.
Fue una noche feliz pero muy amarga para un sector de la hinchada, que no tuvo tiempo de celebrar la gesta del equipo en la cancha y tuvo que ver cómo Libio luchaba por su vida en la tribuna.